IPIALES, Colombia. Este carnaval de los blancos y negros concluye hoy con un desfile con danzantes y carrozas.
La participación de ecuatorianos en el tradicional Carnaval de blancos y negros, en Colombia, se ha incrementado en los últimos años.
No solo van como espectadores, pues desde mediados de la presente década intervienen como danzantes, según Rubén Darío Rojas, relacionista público del Municipio de Ipiales, en el vecino país.
En los últimos años, los participantes de bailes y danzas con alegorías y carrozas no solo llegan desde Tulcán, sino también de provincias como Imbabura y Pichincha.
Ayer, en el Día de Negros, intervinieron delegaciones de la Universidad Central del Ecuador, del cantón Cayambe, de la ciudad de Ibarra y de diferentes instituciones asentadas en la ciudad de Tulcán, que ya se han vuelto una tradición en estos carnavales.
La presencia de ecuatorianos es tan importante que el Municipio de Ipiales emprendió desde este año una campaña informativa en la cual denomina a estas fiestas como El carnaval multicolor de la frontera, de blancos y negros.
“Queremos sobrepasar más de una frontera, de ahí que será importante implantar nuestro propio nombre para en el futuro invitar a delegaciones de otros países”, expresó Rojas.
A decir de residentes y visitantes, el juego, la alegría y el derroche de colores se toman la ciudad con el tradicional carnaval, que se ha constituido en una ventana para mostrar a Colombia y al mundo los valores y la cultura de esta región andina, fronteriza con Ecuador.
El carnaval de blancos y negros concluye hoy con un desfile en el que habrá danzantes, bailarines, carrozas y reinas.
A decir de los ipialeños, esta tradición se ha mantenido por más de un siglo como una fiesta que integra a toda la gente sin distingo de razas, costumbres, credos o estratos, y que proyecta su imagen en países de América y Europa. El carnaval fue declarado como patrimonio de la nación en el 2002.