El actor John Travolta y su esposa, Kelly Preston, están recluidos en su casa en Ocala (Florida) con las cenizas de su hijo Jett, fallecido el pasado viernes en la residencia familiar en las islas Bahamas.
El cuerpo del joven de 16 años fue incinerado el lunes, sus padres recogieron las cenizas y viajaron a su casa de Ocala, un lugar residencial y muy tranquilo al norte de la ciudad de Orlando, en Estados Unidos.
Según fuentes familiares, el funeral por Jett podría realizarse hoy, pero no se ha confirmado y se desconoce dónde tendrá lugar.
Los resultados de la autopsia no han sido dados a conocer, aunque diversas fuentes cercanas a la familia explicaron a medios de comunicación de Estados Unidos que se mantiene la tesis de que la muerte del joven pudo deberse a un ataque epiléptico. Jett Travolta sufría dichos ataques y, por ello, necesitaba vigilancia y asistencia médica.