El 2009 llegó rápidamente y es oportuno plantearse y fijar los desafíos deportivos para este año. Algunas de estas metas son las mismas de años anteriores, solo hay que cambiar fechas y actores.
Hay que esperar, con mucha fe, que Alexandra Vela pueda rescatar y encausar al Ministerio del Deporte con mucho coraje. Detallo algunas de las tareas y retos más urgentes:
-Recuperar la credibilidad y seriedad del joven ministerio y más bien convertirlo en celoso garante de los principios de las prácticas deportivas.
-Elaborar un Plan Nacional de la Educación Física, Deportes y Recreación con nuevos paradigmas y estrategias.
-Elaborar la nueva ley y por sobre todo su reglamento, en el que se determinen exactamente las tareas y funciones de cada organismo. Y que cada cual tenga su ámbito de acción para que desaparezcan, para siempre, los motivos principales de las diferencias entre los distintos sectores del deporte nacional.
-Buscar nuevos recursos para el deporte formativo, o incrementarlos, y de alta competencia para que surjan valores y se acorte la distancia de los atletas ecuatorianos con los de países más desarrollados.
-Una de las mayores tareas será la búsqueda del heredero del glorioso Jefferson Pérez, que anunció oficialmente su retiro.
Los candidatos más cercanos son la pesista Alexandra Escobar, los boxeadores Carlos Góngora, José Luis Meza y Luis Enrique Poroso, el judoca Roberto Ibáñez, los ajedrecistas Martha Fierro y Carlos Matamoros, las nadadoras Diana Chang y Nicole Mármol, los marchistas Rolando Saquipay, Luis Chocho y los atletas Franklin Nazareno y Byron Piedra.
El nuevo ciclo olímpico se iniciará con los Juegos Bolivarianos que se efectuarán del 12 al 24 de septiembre próximo en Sucre, Bolivia. La Federación Ecuatoriana de Judo (FEJ) ya presentó su plan y tiene una selección permanente.
La Tricolor de fútbol necesita triunfos que le permitan recuperar puntos perdidos y clasificar nuevamente para otro mundial. La sorpresiva derrota frente a Venezuela (3-1) está trastornando muchos cálculos.
Los éxitos de la Liga de Quito, campeón de la Copa Libertadores, y segundo en el Mundial de Clubes, imponen nuevas marcas y retos. Los equipos que quieren ser más grandes y triunfadores deberán rebasar ese listón tan alto.