GAZA. Ahmed, Mohamed e Issa, tres niños de la familia Saumoni murieron ayer por los ataques de tropas israelíes.
Tropas israelíes y militantes de Hamas libraban fuertes combates anoche en las calles de la ciudad de Gaza, por primera vez desde el inicio de la ofensiva terrestre, el sábado, y mientras el balance de muertos palestinos aumentaba pese a los esfuerzos diplomáticos para lograr una tregua.
A pesar de la resistencia de Hamas, las tropas israelíes consolidaron ayer su control en partes de la franja de Gaza, ocupando edificios y atacando viviendas, mezquitas y túneles guerrilleros. Entretanto los milicianos de Hamas seguían lanzando cohetes contra el sur de Israel.
La jefa de la diplomacia israelí, Tzipi Livni, echó un jarro de agua fría a la esperanza de un cese inmediato de las hostilidades al afirmar ayer por la tarde que Israel está determinado a realizar los objetivos de su campaña en Gaza, donde se calcula que unos 555 palestinos han muerto y otros 2.700 resultaron heridos desde el comienzo de la ofensiva, el 27 de diciembre, según fuentes palestinas.
Solo ayer, por lo menos 12 niños palestinos murieron. Los directivos del hospital Shifa, el más grande de Gaza, dijeron que estaban abrumados por la cantidad de muertos y heridos que llegaban al lugar.
Los cadáveres eran colocados de a dos en cada gaveta de la morgue, los heridos deben ser atendidos en los pasillos, pues todas las camas están ocupadas, y tres niños menores de seis años que murieron cuando un proyectil de la artillería israelí cayó el lunes en su vivienda, tuvieron que ser depositados en el piso del centro médico, dijeron funcionarios palestinos.
La vocera militar del ejército de Israel, mayor Avital Leibovich, dijo que la culpa por la muerte de civiles es de Hamas, pues actúa en áreas civiles. “Es posible que los civiles, lamentablemente, sigan muriendo pues Hamas los pone en la primera línea de fuego”, expresó la vocera.
El líder de Hamas en Gaza, Mahmud Zahar, exhortó a los palestinos a aplastar a las fuerzas israelíes y a comenzar a atacar a civiles israelíes en represalia por la muerte de ciudadanos palestinos. “Aplasten a sus enemigos”, pidió Zahar a sus fuerzas diezmadas.
El ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, dijo ayer que la ofensiva seguirá hasta que Israel logre paz y tranquilidad para los residentes del sur del país que siguen siendo bombardeados por los palestinos.
Paralelamente a la ofensiva, ayer continuaron los esfuerzos diplomáticos para ponerle fin. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien intentó de manera infructuosa un cese del fuego de dos días, antes de que comenzara la invasión terrestre de Israel, llegó por la tarde a Ramala, tras una etapa en Egipto, y se entrevistó con su homólogo palestino, Mahmud Abas, quien perdió control de Gaza ante Hamas, en una humillante derrota en junio del 2007.
Sarkozy también tenía previsto reunirse ayer con el primer ministro de Israel, Ehud Olmert. Pese a las expectativas de Sarkozy, Livni ya rechazó todo cese de la ofensiva.
Desde Washington, el presidente George W. Bush dijo “comprender” el deseo de Israel de defenderse y estimó que el alto el fuego debe impedir a Hamas disparar cohetes.
Esos disparos, según el estado hebreo, han matado a cuatro israelíes desde el comienzo de la ofensiva. Mientras que por la incursión terrestre habrían muerto otros cuatro soldados.