Tecnología: Web 2.0
Elementos claves para entender el año 2008 en el sector de las tecnologías de la información y la comunicación, la crisis económica, el uso innovador de las TIC en la campaña presidencial de Barack Obama y el éxito de Twitter marcarán el 2009, pero de manera obviamente diferente.
Barack Obama debe asumir sus funciones el 20 de enero y la campaña ya está lejos. Sin embargo, su uso magistral de las tecnologías de la información y la comunicación ha despertado cierta ilusión y muchos “hacktivistas” (activistas versados en el uso de las TIC) esperan transformaciones en la forma de gobernar o, por lo menos, en la gobernancia.
Entre varias otras podemos escoger tres señales positivas dadas hasta la fecha: la creación del sitio Change.gov, en el cual el equipo de transición ha practicado cierto grado de transparencia sobre sus actividades y búsquedas; la puesta bajo licencia Creative Commons del contenido de dicho sitio (calificada por Juan Varela de “cambio radical en la forma de entender la propiedad intelectual de la información pública” en Soitu.es); el esfuerzo para lograr cierto grado de participación ciudadana en la elaboración de la política de salud con una llamada de conferencia entre mil personas organizada por el futuro secretario de salud, Tom Daschle, y el llamado a comentarios de la gente sobre el tema en Change.gov.
Las señales son alentadoras, pero los geeks van a tener que hacer gala de mucha capacidad política si quieren cambiar la forma en la cual Washington opera y si quieren que dure.
El crecimiento de Twitter en el 2008 (343% de septiembre a septiembre) es impresionante, pero sigue siendo bastante pequeño. El campeón de los sitios de redes sociales es indiscutiblemente Facebook. Termina el año con 140 millones de usuarios y su ritmo de crecimiento pasó de 300.000 nuevos usuarios a principios del trimestre a más de 600.000 ahora. Una posible explosión.
El éxito de este tipo de sitio, sin embargo, no puede tapar el hecho de que el modelo económico de web 2.0 basado sobre tráfico, contenido generado por los usuarios y publicidad está en crisis. Algunos analistas no vacilan en anunciar la “muerte” de una época vivida bajo ese sello, pero la web participativa goza de buena salud.
En estas condiciones, 2009 podría ser un año muy extraño en el cual la web 2.0 ya no estará tanto de moda mientras la web 3.0 no acabará de llegar. El problema es que podría no llegar nunca o, mejor dicho, que la próxima etapa podría ser tan diferente que merecería otro tipo de nombre.
Para seguir esta evolución podemos fijarnos en dos elementos claves para el desarrollo futuro. El primero es la emergencia de la web contextual, antesala, de cierta manera, de la web semántica cuyo avance sigue siendo relativamente lento.
Según Alex Iskold de Read/Write Web, la web contextual puede sustituir la búsqueda, fuente del poder de Google y actividad esencial en la red hoy. Nace (nacerá) cuando el navegador entiende a la vez los datos desplegados en una página y comportamiento del usuario. Cuando llegue ese momento, en vez de que tengamos que “googlear” por información todo el tiempo, el navegador nos propondrá lo que necesitamos gracias a su comprensión de los datos que estamos revisando y de nuestra motivación. Esta comprensión saca su poder de la web semántica que permite que el navegador entienda que tipo de datos está desplegando.
La movilidad otro elemento clave de la evolución en curso seguirá ganando pero, a diferencia tal vez de lo que hemos visto en años pasados (con el iPhone y los nuevos modelos de Nokia y de Blackberry), lo más significativo ahora no se dará en materia de hardware sino en el campo de las aplicaciones propuestas y de los servicios ofrecidos.
Obviamente, la crisis será tema de muchas noticias, artículos, lamentaciones, desgraciadamente fundadas. Es posible, sin embargo, empezar el año en el cual golpeará con mayor fuerza con una nota relativamente positiva sin negar la gravedad de lo que nos está esperando.
La idea sencilla es que la crisis puede ser buena para la innovación. Mucha gente está convencida en Silicon Valley, por ejemplo, de que los ingenieros despedidos aprovechan el momento de tranquilidad forzada para volver a trabajar a proyectos o ideas que no habían tenido tiempo de desarrollar. Contribuye a la emergencia de nuevas empresas uno o dos años después de los momentos más difíciles.
Julia Levitt explica en el blog colectivo WorldChanging.org que “cuando las cosas van bien, es difícil para la mayoría cambiar sus propias vidas, sus comunidades. Cuando los tiempos son difíciles, sin embargo, podríamos resultar más dispuestos a experimentar esta idea de start-up de la cual siempre hemos soñado”.
Resulta todavía más cierto para las innovaciones sociales cuya necesidad “nunca es más aguda que cuando las cosas no van bien en la economía global”.
LINKS
El crecimiento de Facebook
http://www.readwriteweb.com/
La muerte de web 2.0 (y la pobreza de las redes sociales)
http://www.huffingtonpost.com/
Innovación en tiempos de crisis
http://www.worldchanging.com/
Juan Varela
http://www.soitu.es/
Llamada de conferencia sobre salud
http://www.washingtonpost.com/
Discusión sobre salud en Change.gov
http://change.gov/
La web contextual
http://www.readwriteweb.com/