QUITO. Diana Suasnavas, no vidente, es una de las guías de la exposición Taita Leonidas: El Valor de la Palabra, en el Museo de la Ciudad.
Diana Suasnavas está feliz. Y tiene sus motivos para ello: disfruta cuando recuerda la vida de monseñor Leonidas Proaño y, es más, explica con pasión cada detalle de la obra del Obispo de los Indios, a cada uno de los visitantes a la exposición “Taita Leonidas: El Valor de la Palabra.
La exposición tiene sus particularidades: el tema tiene historia y actualidad; las 200 piezas se pueden ver y, muchas de ellas, tocar y quizá lo que más llama la atención es que la muestra está armada para que puedan disfrutarla los no videntes.
Diana Suanavas, no vidente y de 26 años, es una de las guías de la exposición. Ella da cuenta a los visitantes sobre cada uno de los aspectos que conforman la muestra.
Además, los no videntes cuentan con estaciones en las que encuentran documentos con lenguaje braille y otras con audios en los que se escucha la palabra de monseñor Proaño, quien con su propia voz relata parte de su vida, en la que destaca su origen humilde.
El trabajo de Diana se complementa con otra guía que va describiendo a los no videntes sobre el contenido de las fotos, el color de los ponchos y cómo luce el que habría sido dormitorio de monseñor Proaño.
Este tiene una cama de madera de plaza y media, con cobijas de colores.
Junto a su cabecera está un escritorio y sobre él una biblia, un radio, una máquina de escribir y un cofre con cigarrillos. Al pie de su lecho está ubicado un armario, con el vestuario que él utilizaba para su trabajo misionero.
En la exposición destacan las fotos de monseñor Proaño hablando con los indígenas y una anécdota que subrayan: “Cuentan que en cierta ocasión, próximo a su retiro del obispado, preguntó el religioso a unos campesinos: ¿Qué pasaría si yo me voy o me sacan? Después de un conveniente silencio, le respondieron: No pasaría nada, porque ¡para eso quedamos nosotros!”.
Se ha habilitado un ascensor para las personas con discapacidad, ya que la exposición se realiza en el segundo piso del Museo de la Ciudad, ubicado en el Centro Histórico de Quito.
El interés por la exposición ha sido inesperado. Mayra Godoy, miembro de la Unidad de Comunicación e Imagen de la Fundación Museos de la ciudad, explica que fue tanta la expectativa que la muestra se cerrará el próximo 31 de enero y no el 15 de este mes, como se lo tenía previsto.
Esta exposición, dice Godoy, se la realiza por dos motivos: el primero, se enmarca en la conmemoración del vigésimo aniversario de la muerte de monseñor Leonidas Proaño (falleció en Quito en 1988) y el segundo, la cercanía del centenario de su natalicio (nació en San Antonio de Ibarra, en 1910).