domingo 04 enero Columnistas

Bernard Fougéres bernardf@telconet.net

Que se maten todos y que viva Luis Miguel

Más de trescientos cincuenta muertos en la Franja de Gaza, misiles apuntando hacia Jerusalén, nadie dice nada. Bush invade Iraq en vez de hacerse mimar por Lewinsky, disidentes presos en Cuba, llaga pendiente en el “democrático” campo concentracional de Guantánamo como empate, Pinochet jubilado con honores, Jihad, guerra santa, Vietnam, Indochina, Angola, bloqueo a Cuba, God bless United States, Allah kebar, que la paz del Señor esté con vosotros, sionismo, Inquisición, Cruzadas, Torres Gemelas, Holocausto, Sabra y Shatila, adolescentes árabes forrados de dinamita, Bin Laden, Dalai Lama, Hamas, Hezbollah, Al Qaeda, San Luis… un coctel histórico donde se mezclan buenos y malos sin que se pueda con exactitud separar las hierbas de las que habla San Mateo… nada nuevo ¿verdad? Los muertos de Stalin, Bush, Pinochet,  Amin Dada, la Iglesia, el Corán, el Talmud, África del Sur, Vietnam, Indochina, Tiannanmen, Checoslovaquia para citar solo a unos.

Hay que ignorar, farrear, tomarle fotos al Tungurahua. Que se maten entre ellos: judíos, palestinos, gringos, iraquíes, que dinamiten mezquitas y sinagogas, no es asunto nuestro. Más importante es saber que Luis Miguel usa calzoncillos de Calvin Klein, que su loción predilecta es Bulgari, que no alcanzaré la felicidad si no consumo salchichas importadas. Los últimos chismes de la farándula son más importantes que el calentamiento global, la paulatina escasez de agua. Que fulano le ponga los cuernos a zutana resulta más excitante que mostrar a seis millones de niños muriendo de hambre cada año. Mientras escribo este artículo centenares de criaturas fallecen pero soy un hombre respetado si tengo un 4x4, un carro del año. Me gusta recorrer los blogs al azar porque en ellos está la espontaneidad de mayo del 68. Es el caso de cierta V que se autocalifica como estúpido, desadaptado, pero ametralla con perspicaz virulencia el consumismo salvaje, el trato descarnado a los animales, el celular que enloquece, la destrucción planetaria, los circos donde bostezan animales tristes, las divisiones creadas por las religiones.

El blog de Corona se presenta así: Somos “de-mentes”. En Cartas de diosa, cosecho: “Hay miles de razones para el encanto, miles de razones para el espanto”. Cita a Lobsang: “Si te ganas a ti mismo, lo ganarás todo”. Fátima Ifigenia refuerza la serie: “Comprendí que solo había dicho la verdad cuando andaba corta de mentiras. Hubo momentos en que todo era tan falso que para decir una verdad había que inventarla”. El Club de las caras tristes enfatiza: “Estoy lejos de la conciencia del tiempo que me sigue quemando para demostrarme que el silencio es infinito”. Los blogs, editoriales espontáneos, diarios íntimos en el maremagno cibernético son mi pasión actual. Aprendo de ellos. Solo descarto los que destilan odio, habladurías de poca monta. Me basta el tsunami diario de los chismes televisados. Aisha, ana behibek, habibi ya nour el ain. Querida Aisha, te quiero, eres la luz de mis ojos. Shalom Ilán. Hermanos dense la paz.

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