Impulso que nos mueve
Este año, el conocimiento de las emociones propias y ajenas, que son el impulso que nos mueve, será lo que va a marcar la diferencia entre las personas emprendedoras e inteligentes. Una emprendedora es aquella que ve oportunidades y se mueve para su beneficio y el de los demás, pero esto no es suficiente, también es necesario desarrollar su inteligencia emocional.
Les propongo cuatro principios y cuatro creencias sobre las emociones para practicar durante todo este año y así conseguir el complemento perfecto entre sus conocimientos, las oportunidades y sus habilidades emocionales. Con ello conseguirán una actitud efectiva para mejorar sus relaciones y conquistar sus sueños. Estos principios pueden ser practicados tanto por niños(as) como adolescentes, jóvenes y adultos.
Primer principio: Responsabilidad emocional.
Creencia: Soy el único responsable de mis emociones. La responsabilidad es la capacidad de responder o satisfacer una necesidad. Este principio nos ayuda a tener control total sobre nuestras emociones y así nuestra actitud es mucho más efectiva. Nos dice que nosotros somos responsables de nuestros sentimientos y emociones, en realidad nadie nos hace enojar, nos deprime o nos daña el día, somos nosotros los que elegimos estas emociones y permitimos que comentarios o actitudes de otras personas nos afecten. De acuerdo con los estudios de la Psicología Científica, el ser humano tiene la capacidad de elegir cómo sentirse, como también de canalizar sus emociones, controlarlas si es necesario, educarlas e incluso crearlas intencionalmente (algo similar es como lo hacen los actores para interpretar un papel, crean emociones: alegría, motivación, tristeza, dolor. Ahora adquiera esta nueva creencia: a partir de este momento me hago responsable de mis emociones. Si es necesario, busque ayuda profesional para este proceso.
Fuente: Wilson Betancourt Zamudio, psicólogo clínico y director nacional de Ceprivap. Telfs: (09) 846-5323, 220-8500
Web: www.psicologos.ec
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