PELILEO, Tungurahua. Tanto pilotos como copilotos usaron cascos para protegerse de cualquier accidente en la carrera.
A pesar de la ceniza y el permanente rugir del volcán Tungurahua, pobladores de la comunidad de Cusúa, parroquia Cotaló del cantón Pelileo, se reunieron el pasado jueves para dar la bienvenida al nuevo año con la tradicional competencia de coches de madera.
Pendientes en todo momento de los informes que emitían los vigías de la zona y los técnicos del observatorio del Instituto Geofísico (IG) en Guadalupe, cantón Patate, 26 parejas de competidores subieron 4,8 km desde Cusúa hacia la parte alta de la montaña, sitio de partida de la carrera de coches de madera, que se desarrolla desde hace 23 años, según recordó Walter Vayas, presidente del Cabildo local.
Cerca de las 14:00 de ese día se dio la señal de partida; compitieron personas provenientes de las poblaciones de Pelileo, Baños, Juive y Cusúa.
Hay tres categorías: la élite, que son coches construidos con madera y hierro; la tradicional, con vehículos construidos solo a base de madera; y júnior, donde sus participantes son menores de 15 años.
La ruta del recorrido estuvo en buenas condiciones, ya que previamente con la ayuda de maquinaria del municipio de Baños se limpiaron los escombros y se arreglaron las vías que estaban en mal estado y que comunican a Cusúa con el sector de Los Pájaros. Esto en caso de que sea necesario evacuar a la gente de la zona por el incremento de la actividad del Tungurahua.
A la llegada de los competidores, se repartió chicha, se jugó ecuavolley y hubo concursos de morder la manzana, ensacados, entre otras actividades propias de la zona.