QUITO. El presidente Rafael Correa recorrió las oficinas de Carondelet para saludar a los empleados por fin de año.
El ambiente festivo de fin de año contagió a los empleados y trabajadores de la Presidencia de la República, que fueron sorprendidos, en cada una de sus oficinas, por el presidente Rafael Correa, quien se acercó a saludarlos personalmente y desearles un feliz año 2009.
Correa inició el recorrido por Carondelet a las 10:37 y terminó a las 12:15. Visitó todas las dependencias del complejo, que incluye la Vicepresidencia y el Ministerio de Gobierno.
Estuvo acompañado de su equipo de seguridad y de protocolo. Antes de visitar la sala de prensa externa se acercó a estrechar sus manos, entre las rejas de hierro que separa el patio presidencial del hall, ubicado junto a la avenida García Moreno, con decenas de personas que esperaban realizar el tour por el edificio y abrazó a unos niños de la Aldea Infantil SOS.
Luego saludó a periodistas, camarógrafos y fotógrafos. “Feliz año, obreros de la comunicación... Quemaranme con cariño”, bromeó.
Correa dijo que lo más duro para su Gobierno fue el invierno del primer semestre que le representó al Estado $ 680 millones. También el bombardeo del Ejército de Colombia, en Angostura, en marzo pasado.
Pero también habló de buenos resultados. “Pese a la crisis mundial hemos tenido un buen año económico. Según la Cepal, hemos crecido al 6,5% entre las cinco economías más importantes de la región”.
Mientras que el ministro de la Política Económica, Diego Borja, informó que la ultima previsión del Banco Central del Ecuador (BCE) indica que el crecimiento será del 5,3%.
Correa reiteró que el próximo año será duro para el país por los efectos de la crisis, pero que el Gobierno se está preparado para enfrentarla.
Finalmente, consideró que el hecho político más trascendente de este año fue la aprobación de la nueva Constitución.