La construcción de los túneles San Eduardo es una de las obras que los guayaquileños califican entre las mejores en el 2008.
La avenida Isidro Ayora es una de las obras que han quedado inconclusas y que fueron calificadas entre lo peor del 2008.
La regeneración en la calle Gómez Rendón se ubicó entre las mejores obras del 2008. Félix Mora y sus hijos caminan por la vía.
De la mano de sus tres hijos, Félix Mora, de 42 años, pasea por la avenida Gómez Rendón, al sur de Guayaquil. Lo hace admirando la nueva cara de esta calle que el año pasado, recuerda, estaba llena de baches y con charcos en las esquinas. “Ahora las veredas están elegantes con la cerámica, hay luminarias y casi no hay delincuencia”, comenta, al agregar que en la calle 36 incluso hay un Puesto de auxilio inmediato de la Policía.
La misma impresión tienen peatones, moradores y dueños de negocios en la avenida Rodolfo Baquerizo, en la ciudadela Alborada, al norte, cuyo tramo desde la Benjamín Carrión hasta la José María Egas recibe mejoras en aceras, parterres, áreas verdes y alumbrado, este año. “Nos favorece, porque hay más clientes y con la iluminación es más seguro”, opina Kléber Lindao, empleado del hotel Gold Center en esta avenida.
La inversión en el mejoramiento de ambos sectores supera los 4,5 millones de dólares y es parte del plan de regeneración urbana que este año incluyó a más de una docena de zonas y significó unos 32 millones de dólares en recursos.
La regeneración en la ciudad también es lo mejor entre los cambios que ha tenido Guayaquil este año, según una encuesta realizada por la empresa Perfiles de Opinión a 325 habitantes de la urbe el pasado martes 16. El 32% de los consultados la ubicó en el primer lugar, sin contar a aquellos que mencionan entre sus respuestas el mejoramiento de calles (13%), de los barrios marginales (3%), del malecón del Salado (9%) y del parque de la ciudadela Ferroviaria (0,30%). A la inversión en la recuperación del estero y la construcción de parques se dedicaron $ 8 millones, según el presupuesto municipal.
Le sigue en la lista de lo mejor de la ciudad los túneles San Eduardo habilitados el 20 de octubre pasado, según la encuestadora con el 15%. La rapidez con la que se puede comunicar el norte y el suburbio oeste es lo que más destacan los conductores. “Desde la vía a Daule hasta la calle García Goyena me tomo 15 minutos, antes eran 40”, dice David Reinoso, el miércoles pasado a la salida de los túneles.
Carola Hidalgo hace el mismo recorrido y se ahorra 20 minutos. Al día unos 15 mil usuarios como ella utilizan los viaductos de 1.300 metros de longitud que se construyeron en 27 meses y que significaron 50 millones de dólares.
El sistema de la Metrovía, en su nueva troncal de Metrobastión con 65 buses, ocupa el quinto lugar entre las mejores obras del año. La nueva ruta recorre 16,5 km desde la terminal de integración Bastión Popular hasta el centro de la ciudad.
Los usuarios destacan el ahorro de dinero y de tiempo, porque antes debían utilizar dos buses. “Yo soy vendedora y tengo que salir desde mi casa (en Bastión Popular) al centro, ahí me ahorro plata”, dice María del Carmen Vera, de 47 años.
La encuestadora Perfiles de Opinión también preguntó a los guayaquileños cuáles de los cambios de la ciudad les disgustaron. El 33% respondió que ninguno y el 10% dijo que no sabía. En tercer lugar, con el 9% de los entrevistados, se ubicó entre aquello que no les agradó a los habitantes porteños, la aglomeración de personas en el sistema de la Metrovía.
“Subirse en el Barrio del Centenario es difícil, siempre está lleno”, se queja Lucía Carbo, de 67 años. Ella agrega a su reclamo que los asientos para la tercera edad nunca están vacíos y que los pasajeros no son amables para ceder el puesto.
Otros usuarios se quejan de la saturación de pasajeros, pero reconocen como positiva la Metrovía por su rapidez, economía y seguridad. “Sabemos que la Metrovía es mejor que los antiguos buses, pero deberían tener más unidades”, dice José Aguilera, de 29 años.
Entre lo peor que le pasó a la ciudad, también se mencionan las obras inconclusas, entre ellas la av. Isidro Ayora, a la altura de Guayacanes y Samanes y en el tramo de la vía a Daule y la Francisco de Orellana, junto a la etapa 3 de Mucho Lote. En esta última parte, la contratista JP Construcciones mantiene pendiente la obra desde hace cinco años. El atraso más reciente, según el Municipio, se debió a la escasez de cemento.
También hubo encuestados que calificaron como lo peor de la ciudad los cierres de calles por obras de Interagua, que este año han sido al menos una decena, como en la Floresta 2, donde moradores como Óscar Casquete, de 50 años, se quejan por el polvo.
Cifras
32
Millones de dólares. Esta cantidad se dedicó este año al plan de regeneración urbana en Guayaquil, que involucró a zonas del norte, centro y sur.
50
Millones de dólares. Esta fue la inversión que demandó la construcción de los túneles San Eduardo, en el noroeste.