El documento sobre la ley de Soberanía Alimentaria que se analiza en el interior del Gobierno crea divergencias entre el grupo de técnicos que elabora el proyecto por distintos temas como la constitución del fondo de tierras, el enfoque del proyecto y la creación de las entidades que normarán y vigilarán su cumplimiento.
Los ministerios de Agricultura, Política Económica, Producción y la Senplades participan en la discusión. “No es sencillo, es nuevo porque no hay ley de soberanía alimentaria en el mundo”, confirmó el Mandatario el fin de semana pasado. Recalcó que en el nuevo proyecto se priorizará la democratización de la tierra, pero no caerán en “exageraciones como asegurar que el Gobierno va a garantizar que todos los ecuatorianos se alimenten bien, eso no puedo garantizar, eso es mentira, y no voy a prestarme para eso", dijo el jefe de Estado.
Los sectores agrícolas miran con recelo el proyecto. “Con el membrete de soberanía alimentaria se prohíbe la exportación de alimentos como el arroz.
La mejor manera de tener soberanía alimentaria es produciendo más”, sostiene Héctor Romero de la Cámara de Agricultura de la II Zona. El dirigente gremial aseguró que no fueron invitados a la discusión del proyecto de ley.
Mientras llega el documento al ‘Congresillo’, la Comisión de Salud y Ambiente –que tratará la ley– recopila las iniciativas en torno al proyecto.