Yessenia acaba de dejar diez años de su vida atrás. Ha cerrado un capítulo duro, lleno de emociones y experiencias: un noviazgo de cuatro años, seguido de un matrimonio de tres, una separación de dos años y recientemente un divorcio. Tiene 29 años y parte de su adolescencia y madurez la pasó al lado de su ahora ex esposo.
La etapa de seguir adelante sin un compañero le resultó dura, pero no menos que iniciar una nueva relación, con un hombre de su edad al que conoció hace más de un año. “Es volver a empezar, resulta extraño porque tu otra pareja sabía todo de ti, tus gustos, tus temas, aunque es lindo saber que estás volviendo a enamorarte”, cuenta esta administradora de empresas.
Muchos se preguntan cómo plantearse una nueva relación, experiencia afectiva o sexual tras un divorcio o separación. Estás frente a una sensación de temor y duda, pero al mismo tiempo frente a una oportunidad que tal vez no se quiere dejar escapar.
Una separación o un divorcio constituyen cambios fuertes que plantean un desafío ante la autoestima, las razones de la ruptura y el sentimiento de fracaso. “Es como que no pudiste con tu relación y sientes que perdiste parte de tu vida, entonces vienen unas ganas de replantear todo lo que estás haciendo, cuando llega una propuesta amorosa la piensas tres veces”, expresa Marcela, separada tras siete años de matrimonio.
Por eso la búsqueda y el encuentro de un nuevo amor deben en lo posible encontrar a una mujer liberada de tristezas, remordimientos y viejos esquemas. La educadora sexual Carmen Zea indica que es necesario cumplir con el denominado periodo de “duelo”, en el que la persona ha ido –como parte de un proceso- superando las incidencias de la relación que termina. “Si no ha cerrado bien ese capítulo va a tener repercusiones en su segunda relación”, asevera.
Y estas se traducen en todo terreno: afectivo y sexual. La experiencia de haber tenido una relación anterior le va a permitir, sostiene ella, no repetir lo negativo e ir más segura.
La ginecóloga y docente universitaria Alba Barret señala que la primera experiencia sexual depende de cómo fue la sexualidad en el matrimonio. Más allá de si fue satisfactoria o no, de la comunicación que exista con la pareja.
Yessenia recuerda que con su esposo tenían una buena comunicación sexual, por eso tenía miedo cuando empezó con su actual novio. Pero con él también lleva una relación satisfactoria porque –dice- el vínculo de intimidad y confianza está dado por el afecto.
“Como toda primera relación sexual sí es un poco vergonzosa, pero a la vez me sentí con más confianza de lo que tenía que hacer, yo creo que la experiencia y haber estado con una primera persona me dio ciertas pautas para desenvolverme mejor, aunque cada persona es distinta, y uno aprende de cada uno algo nuevo”, dice ella.
La doctora Barret acota que en la mayoría de los casos es normal sentir vergüenza y hasta mostrarse un poco retraída en el primer encuentro sexual con otra persona. “Es una persona extraña y hay mucha ansiedad de por medio”.
A algunas personas les invaden temores diversos, como no sentirse demasiado atractivos al verse desnudos, no poder satisfacer a la pareja, fallar, defraudar. Sentir que puede darse un nuevo fracaso.
Las especialistas coinciden en que la comunicación es la clave. Si, por ejemplo, durante el matrimonio la pasión se vio disminuida por la costumbre y el tiempo, en una nueva relación se llega con demasiadas expectativas, que a veces no pasan de aquello. “Emocionalmente se inquieta y desde el punto de vista sexual puede que inicialmente llegue a ser más satisfactorio, pero dependerá de la comunicación que se llegue a algo exitoso y sostenido”, opina Barret.
Puede haber también puntos de comparación con su antigua pareja, de ahí la necesidad de haber sanado antes la ruptura.
Algunos, hombres y mujeres, disfrutan de la separación, la viven como una experiencia enriquecedora o para vivir un momento de afecto: recibir abrazos, besos, mimos. Otros prefieren esperar a enamorarse de nuevo. Pero lo cierto es que para dar el paso a otra relación o experiencia es clave evaluar lo negativo de la anterior para no volver a repetirlo, expresa Zea. El desenvolvimiento posterior ya es un asunto del nuevo dúo. (K.V.)