Allí están: el bromista de la oficina, la mamá gallina, el rey, el rebelde, el chismoso y el pacificador.
Cualquiera que haya sido alguna vez parte de una cultura de trabajo probablemente puede reconocer al menos uno de esos personajes en el cubículo de al lado.
Sin embargo, los papeles del lugar de trabajo y la dinámica entre colegas pueden ser mucho más profundos que esos estereotipos superficiales.
Particularmente en una época en que muchas personas pasan tanto tiempo con los colegas como con sus familias y donde la oficina muy frecuentemente refleja a la familia.
Un jefe no es sólo un jefe, según la opinión de algunos psicólogos que estudian los papeles en el lugar de trabajo; puede ser un sustituto para un padre estricto y distante.
Un gerente impredecible y que se enoja fácilmente puede ser una madre difícil apenas disfrazada.
Los colegas que compiten por la atención del jefe son hermanos y rivales. ¿Y los empleados de una compañía adquirida por otra en una fusión hostil?
Pueden experimentar un furioso resentimiento hacia lo que creen es un padrastro indeseable.
En vista del estrés y la incertidumbre incitados por la crisis económica, algunas compañías, con la ayuda de psicólogos de negocios y organizacionales, tratan de medir sus efectos en un momento en que las emociones están a flor de piel.
“El trabajo no es nada más que un grupo de relaciones totalmente complejo”, apuntó Michael W. Norris, psicólogo clínico en Los Ángeles, que dirige grupos de coaching de liderazgo y sesiones individuales con altos ejecutivos.
“Tienes socios que son tus iguales, subordinados, superiores”, comentó Norris.
“Son padres y hermanos. Toda esta dinámica es exactamente la misma en el lugar de trabajo,sólo los títulos son diferentes”.
Cuando los tiempos son económicamente difíciles, un personaje del lugar de trabajo identificado como “mamá gallina”, con su reconfortante voz de la razón y la empatía, podría ayudar a levantar el ánimo del grupo, concluyó la psicóloga Honey Langcaster-James.
Heather Amber Anderson, consultora de administración, en Vermont, quien habla con regularidad ante grandes grupos de directores ejecutivos de pequeñas y medianas empresas, declaró que en los últimos meses les ha dicho que hoy es particularmente importante examinar los papeles y el comportamiento propio y el de sus empleados en el trabajo.
“Esto es más crucial que nunca”, dijo.
“En estos momentos, la gente va hacia el director para establecer el tono emocional de la organización.
Ésta es una de las conversaciones más importantes que necesita tener hoy consigo mismo”.