Miércoles 24 diciembre Fútbol

Fiesta nocturna en Casa Blanca

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QUITO. El futbolista William Araujo (d) observó la felicitación de los hinchas, tras su llegada al estadio Casa Blanca, donde el equipo recibió un homenaje, la noche del pasado lunes.

No importó la llovizna que hubo en la capital. El sentimiento de amor por Liga de Quito movilizó  la noche del pasado lunes a cerca de 2.000 hinchas hasta el estadio Casa Blanca, para rendir  homenaje a los integrantes del plantel universitario.

El motivo del evento era festejar el título de subcampeón del Mundial de Clubes que lograron los albos, el pasado domingo, al perder la final 1-0 ante el Manchester United de Inglaterra, en el estadio Internacional de Yokohama.

El avión de Continental Airlines, que trajo a los azucenas, pisó suelo ecuatoriano a las 22:50; mientras cientos de seguidores albos aguardaban en el arribo internacional del aeropuerto Mariscal Sucre y en la base aérea.

Los  héroes  universitarios salieron por la puerta de emergencia Nº 1, que desemboca a la avenida Real Audiencia, lugar en el que se congregaron pocos fanáticos, quienes fueron los primeros en recibir a los subcampeones mundiales.

Mientras tanto, en la Casa Blanca el resto de hinchas esperaba a sus ídolos en medio de cánticos de aliento.

A las 23:35 llegó el bus al estadio con los integrantes azucenas y el parqueadero de ese escenario se volvió un ‘manicomio’. Serpentinas, humo blanco, banderas, bengalas y bombos les dieron la bienvenida.

En medio de ese caos, los integrantes albos salieron del bus. Los más ovacionados fueron el arquero José Francisco Cevallos, el centrocampista Damián Manso, el técnico Edgardo Bauza y el dirigente Rodrigo Paz, quien no viajó a Japón.

Desde la tribuna occidental el canto de “Negro, Negro querido, esta hinchada jamás te olvidará...”, haciendo referencia a Paz, retumbó en la fría noche quiteña. Cuando el reloj marcaba las 00:15 de ayer, los hinchas más audaces  invadieron la cancha del escenario deportivo, después de romper las mallas, y los jugadores salieron presurosos para evitar cualquier inconveniente.

Incluso Esteban Paz, quien anunció que su padre, Rodrigo, se aleja de la parte financiera del equipo pero que seguirá al frente de los albos, tuvo que ser escoltado por la Policía ante la arremetida de los fanáticos, que intentaban abrazarlo.

Sobre la una de la mañana, los jugadores salieron del escenario, pero los hinchas aún hacían escuchar sus fuertes cánticos.

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