Domingo 21 diciembre Cine y TV

Una aventura soporífera

Crítica de cine, por Daniela Creamer (dlcreamerg@yahoo.es)

Keanu Reeves.

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Es cada vez más común que ciertas películas de antaño vuelvan a filmarse, especialmente aquellas que pueden ser reforzadas por la nueva y evolucionada tecnología con que cuenta hoy el séptimo arte. Pero lo esencial sigue siendo la trama.

El día que la Tierra se detuvo  es un remake de la versión original realizada, en 1951, por Robert Wise, la cual no fue solo una película notable, sino uno de los textos fundacionales de un género cinematográfico significativo, ya que la ciencia ficción no existió como tal, plenamente demarcado hasta ese entonces.

En la primera versión, el mensaje era muy propicio para el momento: el manejo irracional de la incipiente energía nuclear se podía revertir contra nuestra existencia.

La nueva conserva mucho de la primera, menos su encanto y originalidad: lejos de reprender a la humanidad por su belicismo (recordemos las décadas de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética, y la posibilidad de un enfrentamiento nuclear), los visitantes alienígenos llegan a la Tierra con suprema conciencia ecológica, para poner de manifiesto la catástrofe que se avecina.

En pleno corazón de Manhattan vemos emerger de una nave espacial al extraterrestre Klaatu (Keanu Reeves), acompañado por un gigantesco robot, con el propósito de alertar a la raza humana de su inminente aniquilación debido al trato destructivo que le ha propinado a la Tierra, uno de los planetas trascendentales para el equilibrio cósmico.

La realidad incómoda es que el mensaje no hace ni mella, pese a sus visos apocalípticos, frente a la prepotencia norteamericana aquí acentuada, y encarnada por Kathy Bates, como ministra de Defensa de Estados Unidos.
Si bien El día que la Tierra se detuvo cuenta con algunos efectos especiales atractivos, esto no la redime.

Elementos como el reemplazo del clásico platillo volador por esferas New Age denotan que Scott Derrickson (El exorcismo de Emily Rose) es un cineasta de una gran sofisticación visual, pero, en este caso, no acorde con su titubeante fuerza narrativa, que contiene poco suspenso y mucho melodrama. Son las propias inconsistencias de la trama las que terminan abollando este ultimátum alienígeno que se quedó solo en las intenciones.

Si la cinta original demostró que la ciencia ficción servía para que la humanidad canalizara sus miedos, esta moderna versión podría instarse no como su remake, sino como una aventura soporífera, aunque impecable en su factura, que no tiene muy claro a qué miedo sirve de metáfora.

El día que la tierra se detuvo
DIRECTOR: Scott Derrickson
ORIGEN: Estados Unidos, 2008
INTÉRPRETES: Keanu Reeves, John Cleese, Jennifer Connelly, Jon Hamm.

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