En el programa concurso ‘Noche de estrellas’, de Ecuavisa, el jurado, explica su director, Jorge Guerrero, debe valorar los rasgos particulares de los artistas imitados. “Tienen definiciones claras como timbres de voz, vestuario, movimientos corporales especiales y únicos que los definen. El jurado conoce de estas sutilezas artísticas y las hace notar a los participantes, que por el nerviosismo las omiten”. La intervención del jurado, añade, lo reglamenta la franquicia. Lo deben conformar un profesional dedicado a la enseñanza integral del canto (técnicas vocales, respiración, escalas musicales, registros y tonalidades de la voz, afinación, etc.). Otro del área musical de las disqueras (el cantante como producto musical). Y un tercero, experto en imagen, pues su misión es la de evaluar la similitud del participante, desenvolvimiento escénico y lenguaje verbal, con relación al imitado.
Por eso, añade Guerrero, al concurso se integraron como jueces la soprano Beatriz Parra y el gerente de marketing de Universal Music, Wilfrido Muñoz. Como tercer jurado han intervenido el estilista cubano Otto Hevia, el cantante español Danny Úbeda y la asesora de imagen ecuatoriana María Sol Corral. Esto por la “necesidad de que los concursantes sean evaluados por varias personas”, dice Roberto Angelelli.