La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 21 de Diciembre del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Moda
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    BBC Mundo
    Dr. Tecno
    Lo Nuevo
    Columnistas
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    Show
    Sociedad
    Gastronomía
    Decoración
    Arte
    Libros
    Orientación
    De Cine y Del Resto
    Salud
    Cocina de Patricia
Sociedad 
Qué nos dejó la navidad de antaño
ampliar imagen ampliar imagen

Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Relacionados
‘El árbol llegó tras la guerra’
‘Papá Noel llegó de EE.UU. en avión’

El árbol de Navidad, Papá Noel y la cena con pavo no siempre fueron parte de las tradiciones de la ciudad en esta fecha. Tres historiadores cuentan cómo se celebraba el Nacimiento de Jesús.

José Antonio Gómez I.
‘No se comía pavo’
Papá Noel no llegaba en trineo por la chimenea ni dejaba los regalos debajo del árbol. Simplemente no existía. Los más pequeños de la casa, quienes vivían la Navidad con más entusiasmo, hacían sus cartas al niño Dios y encontraban sus obsequios la mañana del 25 de diciembre debajo de la cama.

Así era la Navidad en Guayaquil en su época, recuerda José Antonio Gómez Iturralde, historiador y director del Archivo Histórico del Guayas. “El papá entraba de puntillas al cuarto para que los hijos no se dieran cuenta”.

En las casas y en cada rincón de la ciudad se sentía el espíritu navideño en torno al tradicional nacimiento y las posadas en los barrios. Los vecinos, cuenta él, se ponían de acuerdo y organizaban las visitas a las casas, donde se cantaba en torno al pesebre y se ofrecía un bocadito especial a los invitados. “Era una reunión para recordar el nacimiento de Jesús, hoy es una cosa más comercial”.

El árbol de Navidad no aparecía aún. “Habré tenido unos 12 años cuando llegó el arbolito a las casas, era muy raro verlo, hoy es una costumbre muy generalizada en los hogares”, recuerda él. Luego vino el viejo bonachón vestido de rojo que anunciaba la Navidad, pero tampoco se trataba de Papá Noel sino de San Nicolás. Era un personaje similar que vino como una costumbre heredada de los países nórdicos, en especial de Dinamarca y Suecia.

Pero la diversidad de personajes no es lo que más ha cambiado de las navidades en Guayaquil.

La reunión de Nochebuena era distinta. La familia se reunía desde temprano, los niños jugaban, se cantaba en torno al pesebre y a las 24:00 se sentaban a la mesa a degustar una taza de chocolate caliente, queso fresco y pan de regalo, hoy llamado pan de Pascua.  No se cenaba pavo. “Era una cosa más religiosa. Se trataba de llegar hasta la medianoche para que los niños durmieran tarde y no se despertaran mientras se les colocaban los obsequios que habían pedido al niño Dios”.


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados