Su rostro luce más joven, pero Cristina Fernández asegura que es por los cuidados que le pone. Ella nunca repite un traje y usa de famosos modistos.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, de 54 años que se caracteriza por estar siempre impecable, luce una imagen rejuvenecida, especialmente en el contorno de los ojos y de la boca.
Así lo demuestran fotos recientes, publicadas en su país, pero Fernández niega rotundamente haberse sometido a cirugías estéticas e inyecciones de botox (ácido botulímico) y ha dicho a medios argentinos que lo que ocurre es que cuida mucho su piel y se preocupa por mantenerse siempre elegante, moderna y bien presentada.
Ella es la segunda mujer en acceder al cargo de presidenta de Argentina (después de María Estela Martínez de Perón) a lo largo de su historia, y ha confesado que nunca repite una prenda y cuida con obsesión cada detalle de su imagen personal. Una publicación de Leonisa.com señala que Fernández siempre luce elegante e impecable y no va de compras a tiendas o centros comerciales, porque prefiere que sus diseñadores nacionales le envíen cada mes varias prendas de sus últimas colecciones, y ella elige en la comodidad de su hogar qué adquirirá.
En su clóset también hay prendas de marcas internacionales preferidas por la Mandataria: Dolce & Gabbana, Louis Vuitton y Marc Jacobs. Los zapatos son otra de sus debilidades, gusta usar los del argentino Ricky Sarkany, que entre sus creaciones tiene de tacón aguja y punta afilada. También es conocido que prefiere trajes de falda o pantalón, sacos entallados de solapas amplias en colores claros, especialmente el blanco.
En una entrevista a Radio 10, concedida antes de asumir la presidencia y en relación con su impecable imagen, Fernández manifestó: “Yo siempre me arreglé y me pinté como una puerta, creo que nací pintada. Creo que cuando dije ‘mamá’ tenía rímel y estaba toda peinadita”.