La agencia Moodys rebajó ayer la calificación de la deuda de Ecuador en moneda extranjera de Caa1 a Ca, la segunda entre las más bajas de la escala de notas y que prevé la posibilidad de que las pérdidas esperadas para los tenedores de bonos sean muy altas.
Así coloca el incumplimiento de Ecuador mucho más cerca del de Argentina en el 2002 que del de Uruguay en el 2003, sostuvo en un comunicado la analista de deuda soberana de Moodys, Alessandra Alecci.
“La decisión del gobierno de declarar un default está basada en argumentos ideológicos y políticos y no está relacionada con problemas de liquidez y solvencia”, indicó la agencia calificadora en el comunicado.
“La naturaleza de este default, el segundo de Ecuador en la última década, no tiene precedente, ya que ocurre en una situación de relativa fortaleza macroeconómica, pese a la reciente desaceleración en el ciclo de materias primas”, dijo Alecci.
La acción de Moodys sigue a decisiones similares tomadas por Standard & Poors y Fitch Ratings el lunes, cuando ambas agencias redujeron sus calificaciones al país a un estado de incumplimiento.