El periodista de la televisión iraquí Muntadhar al-Zeidi, quien la víspera ganó notoriedad mundial al lanzarle sus zapatos a George W. Bush, en una ocasión fue secuestrado por milicianos y en otra fue detenido por soldados del ejército de Estados Unidos. También es un admirador del revolucionario cubano-argentino Ernesto Che Guevara.
El lunes, un día después del ataque, los tres hermanos y la hermana de al-Zeidi se congregaron en el modesto apartamento situado en el oeste de Bagdad y en el que hay un póster del Che Guevara.
Los miembros de la familia expresaron su desconcierto por la acción de al-Zeidi, un chií soltero de 28 años de edad, y temores de que sea torturado en la cárcel, pero también se mostraron muy orgullosos de que el periodista se hubiera enfrentado a Bush, al que muchos iraquíes consideran el destructor de su país.
"Juro por Alá: él es un héroe", dijo su hermana, que tiene el sobrenombre de Umm Firas, mientras observaba por una emisora de televisión árabe la secuencia en que su hermano le arrojaba a Bush primero un zapato y después otro. "Ojalá que Alá lo proteja", añadió.