LAS VEGAS, EE.UU. Sergio Medina, antes de recibir una paliza el sábado pasado.
Primero aseguró que lo amenazaron de muerte para que perdiese una pelea. Ahora admitió que mintió y que el puertorriqueño Juan Manuel López le propinó una paliza.
“Mentí y pido perdón; creo que mi carrera ha terminado”, confesó el argentino Sergio Rocky Medina, al dar marcha atrás sobre su denuncia de las supuestas amenazas de muerte que recibió para obligarlo a perder la pelea del pasado sábado en Las Vegas (EE.UU.).
“Me noqueó bien. Con la mano en el corazón, me ganó. Me sentí presionado yo mismo”, manifestó Medina el pasado miércoles a radio Salta, de la provincia homónima, de la cual es oriundo.
Luego agregó: “Le quiero pedir disculpas a todos, a mi gente de Salta por haber mentido. Estoy tratando de hacer las cosas bien. Lo estaba haciendo muy mal y estoy al borde de que me puedan llevar a un juicio”.
El boxeador de 27 años agregó que con este episodio su carrera se acerca a su final. “Creo que afecta mi carrera, porque haber sido derrotado allá y ahora yo mismo haber creado este inconveniente, me deja mal. Tengo que pensar ahora si seguir o no seguir”.
Medina fue noqueado en el primer asalto de su pelea con López por el título súper gallo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), después de caer tres veces a la lona sin recibir un golpe contundente.
La invención despertó la indignación de su padre y mánager, Manuel Medina. “Siento vergüenza por lo que dijo mi hijo. Quiso tapar el sol con un dedo buscando justificativos, por la vergüenza de ser nocaut”, indicó al diario Olé.