SAN LOUIS, EE.UU. Rod Blagojevich (i) y Barack Obama, en junio del 2005, durante un evento del partido Demócrata.
Barack Obama pidió ayer la renuncia del gobernador de Illinois, acusado de haber intentado vender el escaño que el presidente electo de EE.UU. ocupaba en el Senado.
A pesar de los pedidos republicanos de mayores explicaciones, observadores políticos dijeron que Obama quedaría al margen del caso tras mantener amplia distancia del gobernador Rod Blagojevich.
“El presidente electo está de acuerdo con el vicegobernador (Pat) Quinn y muchos otros que bajo las actuales circunstancias es difícil para el gobernador hacer un trabajo efectivo y servir al pueblo de Illinois”, dijo Robert Gibbs, futuro secretario de prensa de la Casa Blanca.
En el marco de lo que los fiscales llamaron “un jolgorio de delitos de corrupción política”, Blagojevich fue detenido el martes por cargos que incluyen conspiración para vender la banca por Illinois en el Senado de EE.UU. que Barack Obama acaba de dejar vacante.
Transcripciones de escuchas telefónicas del FBI indican que el despacho de Obama recomendó un nombre –supuestamente su amiga y próxima asesora de la Casa Blanca, Valeria Jarrett– para asumir el cargo. Pero las transcripciones muestran que la oficina de Obama no ofreció otra cosa que no fuera gratitud a Blagojevich para el caso de que aceptara la sugerencia, lo que decepcionó al gobernador, quien habría querido un puesto en el gabinete.
El presidente del comité republicano, Mike Duncan, pidió a Obama que haga públicas todas las comunicaciones entre su equipo y el gobernador.