Asociaciones de prensa de Bolivia, medios de comunicación, el Defensor del Pueblo y opositores criticaron ayer al presidente Evo Morales por considerar que “humilló” y puso en riesgo a un periodista.
El martes, Morales interrumpió un discurso y convocó al reportero Raphael Ramírez, del diario La Prensa, para darle documentos que, según dijo, niegan que haya negociado un acuerdo con contrabandistas de la región de Pando dos meses antes, como señaló el diario.
Un ex jefe de Aduana acusó al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, de tratar con contrabandistas que llevaban 33 camiones con mercancías a Brasil, en julio.
Morales convocó a Ramírez a pasar a su lado “sin miedo” y le advirtió que si no lo hacía significaba que había mentido en la nota que según La Prensa, no fue escrita por este periodista.
Las críticas señalan que Morales expuso al periodista en un acto público, en el palacio, para dejarlo en una situación de “indefensión” y con el riesgo de ser agredido por sus partidarios, como en casos anteriores.
Javier Zeballos, director de la Asociación Nacional de Prensa, que agrupa a dueños de diarios, tildó el incidente de “lamentable, doloroso, indigno y humillante”. El constituyente opositor José Aruquipa recordó que “estadísticas independientes” señalan que “cada mes en el Gobierno de Morales hay al menos 20 agresiones contra periodistas y medios”.