La opción más conservadora es celebrar el inicio del nuevo calendario con la típica cena familiar, una tradición que permite estrechar los lazos de cariño con nuestros seres queridos. Sin embargo, esta importante fecha también nos brinda la alternativa de escapar de la rutina de la casa y la ciudad para penetrar en escenarios que se toman esta fiesta muy en serio.
Los juegos pirotécnicos, los brindis, la música y bailes en espacios abiertos son parte de los atractivos de estas fiestas que anualmente agitan el calendario turístico de quienes buscan tierras lejanas para revitalizarse de buenas energías, felices esperanzas y anhelados propósitos.
Nueva York
La fiesta más famosa del mundo se celebra desde 1906 en Times Square, donde la algarabía del año anterior atrajo a tres millones de personas en este evento gratuito que tiene como marco la extravagancia de las luminosas marquesinas de la ciudad que nunca duerme. El momento más importante es cuando la tradicional “bola de cristal” desciende mediante una cuerda sobre la muchedumbre hasta que llegan las 00:01 del nuevo día, momento en que los participantes reciben el nuevo año en medio de abrazos, besos y fuegos artificiales.
Las Vegas
Los establecimientos de esta ciudad que literalmente se enciende cada noche preparan sus mejores espectáculos para atender a las multitudes que llegan en esa fecha. Sin embargo, la tradición provoca que el punto focal de los festejos sea la avenida denominada “Strip”, que agrupa a la mayoría de casinos, hoteles, bares y clubes nocturnos. Esta calle se cierra al tráfico para agrupar a la muchedumbre en una celebración que presenta una serie de conciertos de rock y otros géneros musicales en la tarima de la calle Fremont.
Machu Picchu
Unos 2.300 turistas extranjeros y nacionales llegan cada 31 de diciembre a la ciudadela de Machu Picchu para despedir el año viejo y celebrar la llegada del primer día de enero. Muchos acuden con el propósito de alimentarse de la energía milenaria que los peruanos aseguran emana de esta antigua urbe localizada a 500 km al sudeste de Lima y a 70 km al noroeste de Cusco. Esa cualidad ha atraído para estas fechas a celebridades como Cameron Díaz y Alicia Keys.
Valparaíso
La bahía de este balneario chileno, emplazado junto a Viña del Mar y a dos horas de Santiago, es el punto de encuentro de unos dos millones de habitantes y turistas que buscan presenciar la pirotecnia más extensa en escenario natural y una de las gigantescas a nivel mundial. El espectáculo, llamado Año Nuevo en el Mar, se celebra en más de 21 kilómetros con fuegos de artificio sobre toda la bahía, desde el puerto comercial de Valparaíso hasta la ciudad de Concón; todo esto en 25 minutos de un espectáculo de luces que alegra el espíritu de los participantes.
Praga
Para recibir el nuevo año, la capital de la República Checa ilumina el cielo con una de las mayores exhibiciones de fuegos artificiales de Europa. Los habitantes y turistas generalmente inician la celebración en alguno de los bares o restaurantes de la urbe, pero a medida que la medianoche se acerca comienzan a agruparse en la plaza Old Town (Pueblo Viejo) o el puente Charles. Otros prefieren ascender a la colina donde se encarama el castillo de Praga (allí se lanza la pirotecnia) o toman un crucero por el río bebiendo vino y cenando hasta que el show de luces reciba el nuevo calendario.
Sídney
Debido a su ubicación en el planeta, Australia es uno de los primeros países en el mundo que reciben el Año Nuevo. Los habitantes saben cómo alistarse: en casa preparan sándwiches, presas de pollo y piqueos varios, más las bebidas, que sin duda deben incluir champaña o vino para brindar en el momento adecuado. Luego se dirigen desde la tarde al Jardín Botánico, ubicado junto a la famosa bahía de Sídney para esperar las doce campanadas, la música más alegre y la explosión de fuegos artificiales. La fiesta comienza generalmente como un picnic al aire libre que, entrada la noche, puede convertirse en una animada celebración en las calles o los varios locales nocturnos que preparan eventos especiales que duran hasta el amanecer. (M.P.)