El último mes del 2008 me obliga a compilar lo mejor que le ha sucedido (y en algunos casos sucederá) a esta ciudad en términos de cultura contemporánea: un top five tan breve como relevante. En un Guayaquil donde batallamos contra una galopante “anorexia cultural”, pongo sobre el tapete un grupo de remedios con efecto inverso: extender la enfermedad por lo nuevo, lo diverso, lo otro. Que lo disfruten. Feliz (d)año.
1. Diva Nicotina
Cerveza+música+río. Una sencilla fórmula que se materializó en las escalinatas del cerro Santa Ana. Desde ahí, el bar con las mejores noches de la ciudad, actos locales y extranjeros en vivo (incluye jazz) y feligreses en crecimiento semanal. Suena a herejía: ¿cuándo abren sucursal en Samborondón?
2. Ochoymedio en Supercines Los Ceibos
Huérfanos de hogar, el Ochoymedio y su programación estelar de películas alternativas y cine arte se mudaron a un reducto impensable. Con su nueva capacidad para abarcar público más diverso, esperemos que este feliz matrimonio no se quede en una sala y alumbre nuevas locaciones en el futuro. Mientras tanto, prendan su cerebro y apaguen el celular: el cine alemán sabe diferente con canguil y Coca-Cola.
3. Librimundi
A más no poder de textos escolares y dudosos best sellers de autoayuda, las librerías en Guayaquil siempre fueron una espina en el dedo del lector local. Librimundi se instala en San Marino y eleva a dos (¡dos!) el número de tiendas relevantes en materia de palabras en la ciudad. Destacan sus secciones de arte/diseño y autores ecuatorianos. Son para sacarse el sombrero... y la espina.
4. Guayaquil Pop Fest 2008
Aver: exceptuando dos o tres highlights, presentaron una alineación anémica. La promoción fue escasa. El diseño de la imagen, ingenuo y de pobre manufactura. El área de tiendas estuvo desierta. Pero ¡hey!, es el único festival gratuito (dos días) de música digno de pisar. Además, Luis Rueda fue excelente. Y lo más importante: todavía tenemos 2009.
5. Distrito de las Artes
Un proyecto a punto de arrancar, el Distrito de las Artes busca impulsar un área de cultura en el centro de Guayaquil. Ubicado dentro de lo que se conoce hoy como Zona Rosa (o rota?), el Distrito arrancó ya con acciones puntuales y es la apuesta para el año que viene. Galerías, tiendas, actividades artísticas, eventos y festivales como parte de una esperada y merecida regeneración cultural de la ciudad. Ahí nos vemos.