La Cámara Baja del Parlamento alemán aprobó ayer un paquete de medidas impulsado por el gobierno de Angela Merkel, por 31.000 millones de euros (39.370 millones de dólares) para ayudar a la mayor economía de Europa a hacer frente a la recesión.
Asimismo, el presidente francés Nicolas Sarkozy anunció un plan de reactivación de la economía por 26.000 millones de euros (33.020 millones de dólares), de los cuales 1.300 millones de euros (1.651 millones de dólares) serán para que las empresas automotrices de Francia sobrelleven la caída en la venta de vehículos sin eliminar empleos.
En EE.UU., las tres grandes automotrices, Ford, General Motors y Chrysler iniciaban ayer el primer día de audiencias en el Congreso para lograr una ayuda federal de 34.000 millones de dólares, mientras el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, pidió redoblar gestiones para frenar los embargos hipotecarios.