Simulacros.
Liseth Vacacela, de 19 años, experimentó el pasado miércoles lo que es ser no vidente y tener que valerse por sí misma. Ella estuvo acompañada todo el tiempo por una persona con discapacidad visual.
Vacacela pudo sentir lo que es vivir sin poder ver, se le vendaron los ojos y utilizó un bastón para poder guiarse. Caminó varios metros, por determinadas calles de la ciudad, donde encontró obstáculos.
“Me siento bien y mal. Bien porque he comprendido que de ahora en adelante debo prestar más atención a quienes necesitan mi ayuda, y mal porque me di cuenta de lo poco que hacen las autoridades para ayudar a quienes tienen discapacidades”, precisó Vacacela.
Este simulacro forma parte de la campaña Rompiendo barreras, creando oportunidades, que trata de hacer vivir la discapacidad en personas que no la tienen y que se presentó en Loja el pasado miércoles.
“Queremos que todos sientan lo que es tener una discapacidad (...) pretendemos que las autoridades y el pueblo en general sepan lo que es para los discapacitados superar las barreras arquitectónicas, físicas y de comunicación”, dijo Amada Godoy, presidenta de la Federación de Discapacitados.
En la provincia son 20 instituciones que trabajan en la campaña, dentro de la cual se ha propuesto la elaboración de un mural de 15 metros de longitud, para que las personas con discapacidad intelectual plasmen su creatividad.
“Hemos presentado proyectos para beneficio de los discapacitados. Por ejemplo, a favor de los ciegos presentamos un plan por medio del cual se logró vivienda para algunos de ellos. Se ha dado ocupación a otros más con puestos de venta de confites, periódicos y otros productos”, refirió la concejal Nivea Vélez.
“Es impresionante como sufren las personas que usan una silla de ruedas al pretender tomar un taxi”, añadió Godoy.
La campaña se realiza en Quito, Guayaquil, Manta, Cañar, Baños y Loja.
Cifras: Apoyo
82
Niños. Los menores colaboran en la elaboración del mural.