Este nivel no se registraba desde febrero de 2005, en un mercado que teme una contracción prolongada de la demanda a causa de la crisis económica.
Los precios llegaron a $ 44,30 en Nueva York y $ 42,90 en Londres.
Hacia las 17:50 GMT, el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EE.UU.) para entrega en enero se negociaba a $ 44,57, en baja de $ 2,22 en relación al cierre del miércoles.
En Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento, que había franqueado el miércoles la barra de los $ 45, se situaba en $ 43,40, en baja de $ 2,04.
El crudo perdió más de $ 100, o más de dos tercios de su valor desde sus récords registrados el 11 de julio, sobre los $ 147.