Hasta las 03:00 de ayer, Raúl Carrión laboró como ministro de Deporte.
Según fuentes cercanas al Ministerio, el ex funcionario público cumplió sus labores de forma normal; sin embargo, en la noche del 2 de diciembre, sobre las 19:00, habría enviado su renuncia al presidente de la República, Rafael Correa, la misma que fue aceptada.
No se despidió de nadie. Los empleados, aunque laboraron normalmente, se mostraron sorprendidos con la noticia, incluso a varios de ellos les cogió, ayer, de sorpresa la presencia multitudinaria de los medios de comunicación, ante la posible presencia de Carrión para que explique los motivos de su salida.
La oficina en que trabajó Carrión ayer lució vacía. La puerta del despacho del colombo-ecuatoriano Fernando Moreno, ex asesor principal y de infraestructura deportiva del Ministerio de Deporte, y quien está encarcelado, junto a Mario Montevideo y Fausto Padilla, por presunto enriquecimiento ilícito, permaneció cerrada.
Nadie quiso hacer pública su declaración. Sin embargo, en los corrilllos del Ministerio se comentó sobre la actitud prepotente de Carrión y Moreno, este último considerado mano derecha del ex Ministro, y quien habría sido determinante en la salida Antonio Rodríguez, ex subsecretario de esa cartera de estado.
Un año 11 meses duró la labor de Carrión, quien meses atrás llegó a decir que era el "dueño del circo" al referirse a las decisones que tomaba, y su relación con el presidente Correa.
Sobre las 13:00, de ayer, llegó Galo Mora, nuevo Ministro encargado, quien estará de paso en estas funciones hasta que el Presidente designe de manera oficial al sucesor de Raúl Carrión.