Francia pondrá en marcha un plan de estímulo económico por 26.000 millones de euros (33.000 millones de dólares) con la esperanza de evitar la recesión y lograr una expansión de 0,6% el año próximo, informó este jueves el Gobierno.
El presidente Nicolás Sarkozy anunció en Douai, cerca de una planta de Renault, el programa que incluye aproximadamente 1.300 millones de euros para que las empresas automotrices de Francia sobrelleven la caída en la venta de vehículos sin eliminar empleos.
"La crisis que atravesamos no es una crisis pasajera, es una crisis estructural. Debe incitarnos a actuar rápido, a actuar con fuerza", declaró Sarkozy.
"Nuestra respuesta a la crisis, es la inversión. La mejor política de relanzamiento posible es la que apoya la actividad hoy y prepara la competitividad de mañana", agregó Sarkozy.
El jefe del Estado francés insistió también en la necesidad de aumentar la inversión argumentando el retraso que sufre Francia en este sentido.
"Vamos a acelerar masivamente decisiones de inversiones que dormían en los archivos de los ministerios", prometió.
La industria de la construcción será apoyada con una inversión de 6.500 millones de euros para mejorar líneas férreas, escuelas y hospitales. El gobierno también inyectará 11.500 millones de euros a la economía mediante devoluciones fiscales.