- DIC. 04, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
El presidente iraní Mahmoud Ahmadineyad reconoció públicamente ayer por primera vez que la contracción en los precios del petróleo ha minado la frágil economía del país, lo que obligará a su Gobierno a reducir el gasto público, dijo ayer la prensa estatal.
Desde hace meses, los comentarios de Ahmadineyad evitaban mencionar el creciente desempleo y la galopante inflación y se dedicó a acusar a EE.UU. de exportar sus problemas financieros al mundo.
El mes pasado se jactó de que incluso si el precio del crudo descendiera a 5 dólares por barril la economía iraní podría capear el temporal. Ahora el Presidente iraní afirma que su gobierno no tiene otra alternativa que reducir los gastos sociales y las generosas subvenciones y elevar los impuestos.
Ahmadineyad intentó advertir a la población de que habrá más penurias económicas.