Actúo con la sabiduría de Dios en mí para bendecir el ambiente.
Medio ambiente
En momentos callados de contemplación, me sumerjo completamente en la presencia de Dios y sustento mi alma.
Habiendo puesto mi atención en el reino interno de mi alma, ahora la pongo en el mundo que me rodea. Con significado y propósito, mantengo en buen estado mi hogar, mi patio o mi sitio de trabajo. Mis alrededores son un ambiente sagrado porque doquiera que esté, estoy en terreno sagrado.
Bien esté en un parque, en un bosque o el patio de mi casa, siento reverencia por ese sitio. Estoy consciente del bien que traigo al medio ambiente y el bien que recibo de él.
Busco a Dios y todo lo que Dios ha creado para tener un ambiente puro que renueve, regenere y aumente la calidad de vida.
–Éxodo 3:5
“Dios le dijo:
-No te acerques; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es-”.