Asfixiado.
El cuerpo de Carlos Sánchez fue trasladado ayer a su ciudad natal, Babahoyo, después de que murió asfixiado la tarde del martes pasado al interior de una alcantarilla ubicada en el centro de Manta.
Sánchez, de 31 años, trabajaba para la empresa Vinaire, que fue contratada por el Municipio de Manta para que se encargue de limpiar las alcantarillas del cantón. René Martínez, director de Obras Públicas del Cabildo, manifestó que la empresa contratada, para la cual laboraba el fallecido, cubrió los gastos del traslado del cadáver y además otorgará una indemnización a la familia del obrero, quien vivía en Manta desde hace 4 meses.
Otro empleado, Efraín Moreno, indicó que Sánchez ingresó a la alcantarilla, ubicada en la calle 4 y avenida 2, a las 12:00, para limpiar los colectores, pero luego de 15 minutos se percataron de que el equipo de dotación de oxígeno de su compañero no funcionaba. El cuerpo fue rescatado por miembros del GIR, luego de seis horas.