Los negocios entre empresas nacionales y colombianas no se afectaron, pese al lío diplomático.
Nueve meses después de que Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia, el comercio entre ambos países, en la práctica, no ha sentido efectos negativos de esa controversia, que se inició tras un operativo militar colombiano contra un campamento de las FARC en territorio nacional.
Mientras los gobiernos han intercambiado críticas desde el 3 de marzo pasado, los contactos a nivel empresarial fluyen con normalidad entre las partes, e incluso se han establecido nuevos negocios.
La oficina comercial de Colombia Proexport reporta que sus exportaciones hacia Ecuador crecieron el 18% entre enero y agosto con relación al año pasado, mientras que hasta septiembre, según Corpei, los ecuatorianos enviaron productos a ese mercado por un rubro que representa 1,8% más que el mismo periodo antecesor.
Cuando se consulta a empresarios de ambas naciones sobre el impacto que tuvieron tras la crisis diplomática, la respuesta, en su mayoría, apunta a que este no significó un obstáculo.
“El comercio entre los dos países se ha desarrollado con total normalidad. No ha existido un efecto negativo en el comercio a causa de los problemas diplomáticos”, sostiene Jaime González, quien dirige las operaciones que la colombiana Haceb tiene en el país.
Durante este año, esa subsidiaria de electrodomésticos ni siquiera ha tenido que modificar sus metas a causa del conflicto. Sus números hablan de un crecimiento del 30% en el volumen de ventas.
En pleno año de divergencias bilaterales, La Universal, confitera de Guayaquil, tampoco tuvo dificultades para hacer que sus productos arriben a las perchas colombianas.
Desde septiembre concretó un acuerdo con la colombiana Café Universal para compartir el uso de la marca Universal en esa nación y colocar su producción, refiere César Gaviño, gerente de esta compañía.
Quienes tienen varios años que envían sus productos a Colombia estiman una percepción similar. Papelesa indica que desarrolló con normalidad sus operaciones. “El crecimiento para finalizar el año en cuanto a exportación a Colombia es del 10%”, dice María Gracia Jaramillo, jefa de producto.
Es tan normal la relación que una de las marcas ícono de Colombia acaba de hacer su ingreso. La Federación de Cafeteros de Colombia logró introducir Juan Valdez en alianza con la sociedad ecuatoriana Latincafé. Sus primeras tiendas operan desde el fin de mes pasado.
El plan es abrir entre siete y diez establecimientos durante el primer año de operación, afirma Catalina Crane, presidenta de Promotora de Café Colombia, Procafecol.
Textuales: Empresarios
Jaime González
Haceb (de origen colombiano)
“El comercio entre los dos países se ha desarrollado con total normalidad. No ha existido ningún efecto negativo”.
César Gaviño
La universal (Firma nacional)
“El impasse diplomático no afectó”.