La artista española se mantendrá en la copla, la balada romántica y en los escenarios, hasta que Dios quiera.
Atenta, sí, pero cauta. Con predisposición para hablar solo de temas relacionados con su carrera, discos, música y escenarios.
La cantante española Isabel Pantoja está en su derecho de vetar ciertos temas. A diferencia de su canción Hoy quiero confesarme, sí dejó “preguntas en el aire” sobre su relación con Julián Muñoz, el ex alcalde de Marbella que fue acusado y sentenciado por supuestos actos de corrupción y por cuya causa en mayo del 2007 ella fue –por 24 horas– detenida para interrogatorios.
“Por favor, ninguna consulta personal”, advirtieron los organizadores de los dos conciertos que Pantoja dará en el país. La exhortación antecedió a la entrevista vía telefónica que concedió a este matutino desde el Swissôtel, en Quito, donde se hospeda. Para dialogar con la tonadillera más famosa de España había que acatarlo. No recordó los años que llevaba sin pisar territorio ecuatoriano, mas anotó que por compromisos adquiridos en otras partes, todo se dificulta. “Pero nunca es tarde. Estoy aquí y hay que aprovechar”.
Su arribo al país se registró el pasado domingo. Vino con su hijo, Francisco José, la novia de este y un nutrido equipo. Llegó para promocionarse y cantar; no obstante, manifestó el deseo de recorrer la capital, donde tiene previsto actuar mañana, a las 20:30, en la Casa de la Cultura. Igualmente reveló las ganas de constatar el cambio de Guayaquil, donde actuará el viernes, a las 21:30, en el Centro de Convenciones.
Musicalmente, Pantoja sigue interpretando la copla que la inició en los escenarios y la balada romántica con la que ganó fama en Latinoamérica.
Marinero de luces, grabado en 1985 y compuesto íntegramente por su compatriota José Luis Perales, fue el disco que más sonó en este país. “Aquí fue maravilloso”, expresó su intérprete, y lo atribuyó a que el material contaba la historia de Francisco Rivera, el torero conocido en las plazas como Paquirri, con quien se casó en 1983 y de quien enviudó en 1984. “También fue mi historia, mi vida”, indicó.
Ajustándose al argot artístico, Pantoja dijo cantar lo que “le echen”. “Nunca digo no, aunque grabo lo que me apetece”. Una muestra es el disco 10 boleros y una canción de amor (2006). Nadie pensó que lo haría y después otros acogieron el género. Escogió temas muy populares, como Adoro, Sabor a mí, Dos gardenias, Perfidia y Bésame. Es su legado discográfico.
Las cintas Yo soy esa y El día que nací yo, en las que participó en 1990 y 1991, son, en cambio, el recuerdo que deja a sus hijos.
La española ya no piensa en el retiro. Alguna vez lo hizo. Quería llegar hasta los 50 años (tiene 53), pero no pudo parar. “Ahora estoy en manos de Dios”.
De la música le gusta todo, porque “es la primera lengua del mundo”. ¿Y qué escucha cuando no está en los escenarios? “A mi hija decirme mamá, mamá”, bromeó y añadió: “(Mis hijos) escuchan de todo, menos mis canciones. Con ellos, hasta reggaetón, y me gusta”.
Pantoja grabó temas de Juan Gabriel, Manuel Alejandro y mucha copla. “Empecé en 1974. Cada disco es un hijo y tiene un sabor diferente”. Con los ecuatorianos, planea hacer un recorrido musical desde Marinero de luces hasta 10 boleros... “y tendré que resumirlo en dos horas y media de concierto”.
ENTRADAS
-QUITO- $ 80 LUNETA ALTA, $ 100 BAJA,
$ 160 BUTACA LATERAL Y $ 200 CENTRAL.
-DE VENTA- MUSICALÍSIMO (EL BOSQUE), MUSIC PLUS (EL JARDÍN Y EL CONDADO).
-GUAYAQUIL- $ 82 SILLA GOLD Y $ 132 SILLA PLATINO, INCLUYE CENA Y LICORES.
-DE VENTA- TODOS LOS CASA TOSI.