- DIC. 03, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Aracelly Arteaga sufrió de polio cuando era pequeña y desde hace seis años usa silla de ruedas.
Lleva diez minutos sentada. Aracelly Arteaga sigue en su silla de ruedas y una vez más mueve su dedo índice que busca un taxi que no se detiene.
Es lunes. Acaba de salir de su trabajo y quiere llegar desde José de Antepara y Bolivia, hasta el Barrio del Centenario.
Allí, Arteaga suele comprar mercadería. Vender ropa por catálogo es la forma de redondear su sueldo junto al de auxiliar de admisión en Serli, donde trabaja desde hace 14 años.
Son las 15:30. Al fin, un taxista decide llevarla por $ 1,50, un valor que no refleja la tarifa especial para las personas con discapacidad, que deben, por ley, pagar la mitad. “Los taxistas a veces me cobran demás por estar en silla de ruedas, la tarifa especial no existe”, reclama.
Como su trabajo queda a una cuadra de su domicilio, todos los días avanza por su cuenta en su silla. Evita el paso elevado para personas con discapacidad que hay en ese sector que, según el presidente de Serli, José Centeno, se construyó hace seis años por pedido del centro.
Ella no lo usa porque, dice, las rampas son tan empinadas y largas que si sube, corre el riesgo de caerse.
Pese a su deficiencia física, Arteaga, de 40 años y quien sufrió polio cuando tenía uno, disfruta de pasear junto a su grupo de amigos por la ciudad.
Sin embargo, movilizarse no le es tan fácil porque hay calles que dañan las llantas de su silla, en la que gasta $ 100 anuales.
“En zonas regeneradas, como la avenida 9 de Octubre, se puede transitar; pero las autoridades de esta ciudad tienen que extender el plan de regeneración a otras calles”, sugiere.
Muchas veces no ingresa a restaurantes y locales comerciales porque no quieren atenderla, incluso no puede hacer diligencias en algunos bancos. “Hace poco, en una entidad no pude hacer un trámite de un préstamo porque las oficinas quedaban en el segundo piso y las cajeras no bajaron”.
Todas esas dificultades, y también esperanzas, Arteaga las compartirá hoy con personas como ella. La Asociación de Hemipléjicos, Parapléjicos y Cuadrapléjicos del Guayas (Asopléjica) tendrá su sesión a las 09:00 para conmemorar el Día mundial de los discapacitados. Pág. 2
Textuales: Tolerancia
Aracelly Arteaga
Deficiencia física
“Hay sitios donde no respetan a las personas con discapacidad. Nos toca aceptar eso”.