La cifra de desempleados en España está a punto de alcanzar los tres millones de personas, frente a los 1,76 millones a mediados del año pasado, un ascenso causado por una crisis que tiene al país al borde de la recesión.
El sector más afectado es el de la construcción, que en la última década creció desmesuradamente y ahora se enfrenta a la caída de las ventas, al cierre de las empresas y al desempleo de sus trabajadores, gran parte de ellos inmigrantes.
La industria automovilística también es afectada con la caída de las ventas, casi el 50% en noviembre, lo que provoca recortes en plantillas y en la producción.
Uno de los grupos más castigados es el de los inmigrantes con 379.640 desempleados. Según las estadísticias, en un año el índice de desempleo en este conglomerado subió en el 91,4%.
Sorprende también el crecimiento de los ecuatorianos que cobran una prestación por desempleo. Los últimos datos disponibles corresponden a finales de octubre. Entonces, 29.285 connacionales percibían este subsidio. A principios del 2008 fueron 7.854 menos. Entre enero y agosto, el promedio de trabajadores ecuatorianos que sobrevivía con una prestación rondaba los 22.000.
El quiebre de la tendencia comenzó a evidenciarse en septiembre, un mal mes para el mercado laboral ante el fin de la temporada estival (verano). Pero el despunte llegó en octubre. El paro castigó a 4.259 compatriotas más. Un récord.