La diligencia fue suspendida por no estar presente el abogado de la imputada.
Luego de 3 años y 22 días en que huyó a Estados Unidos y posteriormente a Venezuela, Carolina Cabrera Gallardo pisó nuevamente esta ciudad.
Cabrera llegó ayer cerca de las 07:30 en un vuelo de TAME bajo una fuerte custodia policial, para rendir cuentas ante la justicia que le sigue un proceso por la presunta captación ilegal de dinero que manejaba su padre, el fallecido notario segundo de Machala, José Cabrera Román.
La sindicada arribó al país el pasado 31 de julio deportada desde Venezuela, donde se había radicado hace dos años para evadir a la justicia ecuatoriana. Desde ese entonces permanece recluida en la Cárcel de Mujeres de Quito.
La detenida fue llevada desde el aeropuerto machaleño al casino de oficiales del Comando Provincial de la Policía, hasta las 10:00, en que estaba prevista la audiencia pública de juzgamiento dictaminada por la Sala Especializada de lo Penal, Colusorio y de Tránsito de la Corte de Justicia de El Oro.
Mientras, en los exteriores del Comando policial se concentraron unos 300 perjudicados por el difunto notario, quienes, con carteles en mano y gritando consignas, exigían la permanencia de Cabrera en una cárcel de Machala.
Unos 30 clientes ingresaron al cuartel policial en calidad de testigos para participar en la audiencia.
Poco antes de las 10:00, vestida con traje negro, gafas oscuras y protegida con un chaleco antibalas y por unos 30 policías del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía, Cabrera hizo su aparición en un aula del Comando, donde se realizó la diligencia judicial.
La sindicada mantuvo siempre firme su mirada hacia el frente de la sala, mientras los testigos la observaban con indignación, aunque permanecieron en silencio.
El presidente de la Sala Especializada, Ramón Ruilova Toledo, inició la audiencia a las 10:10 con una breve exposición de los cargos que se imputan a Cabrera. También estuvieron los magistrado Juan Aponte Silvestre y Patricio Solano, así como la defensora pública Elizabeth Gonzaga, la fiscal María Teresa Bernal y los defensores de los perjudicados, Harry Álvarez y William Zambrano.
Una vez culminada la intervención de Ruilova, Cabrera solicitó la palabra para plantear que no se acogía al respaldo de la Defensora Pública y por lo tanto al no estar presente su abogado patrocinador (Xavier Zavala Egas) no se podía continuar con la audiencia.
Esto motivó la protesta del abogado Álvarez, quien pidió a los magistrados continuar con el acto judicial, solicitud que fue negada por Ruilova, indicando que el planteamiento de la acusada está amparado en derecho. Cerca de las 10:30, Ruilova declaró fallida la audiencia y dijo que se fijará una nueva fecha para cumplir con la diligencia.
Cabrera fue sacada de la sala por la Policía y llevada a Quito. La siguieron los testigos que le gritaron “ladrona”, “devuélvenos la plata” y otros reclamos.
Legales: Captación ilegal de dinero
Delito
El delito que se imputa a José y Carolina Cabrera Gallardo es la violación del artículo 221 de la Ley de Instituciones Financieras por captar dinero en forma ilegal. La sanción la establece el art. 563 del Código de Procedimiento Penal, que determina prisión de seis meses a cinco años y multa de 8 a 156 dólares. Se estima en 30.000 los perjudicados por el extinto notario José Cabrera.
Rechazo
Los abogados defensores rechazaron la decisión de suspender la audiencia e indicaron que la “justicia boicotea” un castigo para los responsables de la millonaria estafa del notario.