Nuevos testimonios del comandante del Ejército Edwin Donayre, quien dice no arrepentirse por declaraciones antichilenas que formuló, atizaron la fricción entre Chile y Perú.
Santiago exige que Donayre sea destituido, como supuestamente anunció el presidente Alan García a su homóloga Michelle Bachelet vía telefónica. Donayre manifestó en el 2006 en una reunión que todo chileno que entre a Perú saldría muerto “en un cajón o una funda plástica” pero aseguró que solo “expresaba lo que siente un soldado que ama a la Patria.