La alianza entre Europa y África para la negociación de un futuro acuerdo contra el cambio climático será un factor de polémicas en el G77, el grupo de los países en vías de desarrollo integrado también por grandes naciones emergentes como China.
La Unión Africana (UA) ratificó el lunes en Addis Abeba una declaración conjunta con la Unión Europea (UE) que permitirá fundamentalmente que ambos continentes tengan un peso en la negociación internacional, gracias a sus 1.500 millones de habitantes.
La comunidad internacional está reunida desde el lunes en Poznan (oeste de Polonia), para lanzar la negociación de un futuro acuerdo global contra el efecto invernadero, que también deberá apoyarse en los esfuerzos de las grandes economías del sur.
Este texto reconoce que "para evitar los peores impactos del cambio climático", todos los países "deben asumir su parte", aunque corresponda a los países desarrollados mostrar el camino comprometiéndose con reducciones de 25 a 40% desde 2020.
África, que sólo lanza 7,5% de las emisiones mundiales de gases con efecto invernadero, es también el continente más expuesto a los impactos del calentamiento (sequías, inundaciones, desplazamientos masivos de población).
El continente africano es tradicionalmente representado por el G77, una coalición de 130 países en vías de desarrollo, y China, o los intereses chinos, que divergen cada vez más de los intereses de los países menos desarrollados.
La UE también desmiente querer dividir al G77. Pero un diplomático sostiene que "Africa constituye el grupo más importante en el G77 y quiere tener un peso mayor. A nosotros nos interesa que diga a los grandes emergentes que deben realizar más esfuerzos".
El ministro de Ecología de Francia, Jean-Louis Borloo, cuyo país preside actualmente la UE, estaba muy interesado en esta asociación intercontinental, en gestación desde la Conferencia sobre el Clima de Bali, en diciembre de 2007.
Borloo destacó los intereses convergentes de ambas partes, geográficamente vecinas, y explicó que le agradaría ver "una evolución en la noción de país no Anexo 1, ya que actualmente tenemos situaciones muy diferentes entre ellos".
El Anexo 1 de la Convención del Clima de la ONU se refiere a los países industrializados.
En cambio, Sudáfrica, el peso pesado del sur del continente, se mostró poco interesada en esta cuestión. "Su verdadero campo es los Cinco Grandes" (con China, India, Brasil y México), destacó amargamento un experto del Maghreb.
Según este especialista del norte de África, el G77 de cierta manera ya ha cumplido con su misión. "Nosotros no queremos dejar que China nos manipule", insistió.
"La UE quiere que los países en vías de desarrollo se expresen más, pero el G77 forma parte de los grandes actores identificados en la negociación climática", advirtió Damien Demailly, experto del World Wildlife Fund (WWF) para Europa. "Y algunos países, sobre todo del oeste de África, señalan que el G77 es indudablemente imperfecto, pero que su poderío los protege", agregó.