Lunes 01 de diciembre del 2008 Música

Emotiva fiesta del pasillo

JORGE MARTILLO MONSERRATE PARA EL UNIVERSO

Hilda Murillo celebró sus 50 años de carrera

Carlos Rubira Infante, los Hnos. Miño Naranjo y Fresia Saavedra, entre otros artistas, participaron en el aniversario artístico.

Con la noche como cómplice y el río Guayas de testigo, el viernes pasado en la plataforma del MAAC se realizó exitosamente el Festival de Oro del Pasillo, encuentro artístico  al cual asistieron cerca de dos mil amantes de la música nacional.

“Soy fanática a muerte de nuestro pasillo, de Hilda Murillo y de la mayoría de artistas que hoy cantarán”, expresó esa noche Isabel Albán al llegar al festival en compañía de amigos y familiares.

Cuando a las 20:45 Luzmila Nicolalde y José Sáenz  –quienes las oficiaron de maestros de ceremonia– anunciaron a los hermanos Carlos y Antonio Dau Ochoa, la fiesta del pasillo comenzó. Esa poesía tan nuestra que se canta, baila e interpreta con cuerdas de guitarra.

Por lo numeroso del elenco César Augusto Montalvo, Astrid Achi, Fresia Saavedra, Carlos Rubira Infante, Olga Gutiérrez, el concertista Jorge Saade, Darío García, los hermanos Miño Naranjo y la homenajeada, Hilda Murillo, cada artista interpretó cinco temas.

El Festival de Oro del Pasillo fue una noche de gratas sorpresas, de figuras emblemáticas y justos reconocimientos. Por ejemplo, la participación de Jorge Saade, concertista del violín, y la soprano Astrid Achi, ambos, en esta ocasión, interpretando temas de música popular. 
Rosario de besos en voz de Achi fue uno de los pasillos más celebrados y aplaudidos.

“¡Porque no vamos a dejar morir al pasillo!”, sentenció Fresia Saavedra, la maestra de maestras, quien solicitó al público hacer sonar sus palmas y agitar pañuelos al interpretar Chola cuencana.

Con sentidas palabras Lucho Gálvez exaltó la trayectoria del maestro Carlos Rubira Infante, que cantó acompañado de Fernando Vargas –uno de sus alumnos de la Escuela del Pasillo Nicasio Safadi Reves.

Apoyado en un bastón –como un verdadero patriarca de la música nacional–, Rubira Infante finalizó su actuación con Esposa, uno de sus más románticos pasillos: “Quiero que seas feliz,/ mientras yo viva/ y que no tengas ni un dolor siquiera,/ yo te daré mi amor para que vivas/ como una flor en plena primavera”.

Con su voz intacta y sobre silla de ruedas, Olga Gutiérrez hizo suyo el tema Guayaquileña,  escrito por Julio Jaramillo: “Guayaquileña, linda florcita de primavera/ de los jardines la más bonita por ser morena”. Gutiérrez con entereza y entre aplausos afirmó: “A mí no me mata la diabetes  ni porque me cortaron la pata”.  

Luego de que Darío García interpretara los pasillos que popularizó en su voz Julio Jaramillo, al escenario fue invitada Hilda Murillo, fue el momento en el que recibió acuerdos, diplomas y medallas,  en reconocimiento de sus 50 años de trayectoria artística.

Ya en plena medianoche, la tarima y el público fueron para los hermanos Miño Naranjo, quienes recordaron que artísticamente nacieron en esta ciudad en 1957. Con carisma y dominio escénico interpretaron un remix con los himnos populares de ciudades ecuatorianas, como Manabí, Guayaquil de mis amores, Chola cuencana, Chulla quiteño, etcétera.

El broche final del Festival de Oro del Pasillo lo puso Hilda Murillo, quien gritó: “¡Viva la música ecuatoriana!”. A la 01:30, y  entre aplausos, terminó cantando a dúo con su madre, Fresia Saavedra.

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