San Andrés es parte de un archipiélago compuesto también por las islas de Providencia y, la más pequeña, Santa Catalina. Veinte minutos de vuelo en un avión para 14 pasajeros lleva hasta el rústico pero agradable aeropuerto de Providencia, llamada también Old Providence.
La población y los hoteles están a veinte minutos de carretera. Se dice que Providencia luce como San Andrés hace 30 años, debido a la tranquilidad y aspecto rústico que rodean a sus abundantes atractivos naturales y playas.
Los hoteles junto al océano permiten relajarse en las hamacas y tumbadoras de las piscinas, para luego emprender un tour náutico hacia Cayo Cangrejo, un islote donde es posible disfrutar del snorkeling en su alrededor (se observan peces, tortugas marinas y hasta rayas) y subiendo a su rocosa cumbre.
El tour también apunta a Santa Catalina, pequeña isla conectada a Providencia a través de un puente pedestre. Sus habitantes viven de la pesca, el turismo y, parecería, del relax que les brinda el paisaje que los rodea.
El escenario de ambas islas tiene una historia conflictiva. Fueron españolas desde los albores del siglo XVI, y pronto sufrieron abandonos y ocupaciones sucesivas. Varias veces las tomaron súbditos ingleses, formalmente a nombre de la Corona o como base para las actividades corsarias. Francis Drake, Henry Morgan y Edward Mansfield provocaron que los antiguos pobladores dejaran vestigios militares.