Si el dolor de rodilla aumenta al estar mucho rato de pie o al caminar de manera prolongada, o si al levantarse no la puede mover rápidamente porque está rígida, es probable que sufra un desgaste llamado artrosis articular.
De padecer los síntomas, es el médico reumatólogo quien debe valorar inicialmente al paciente para confirmar el diagnóstico y descartar otras enfermedades reumáticas que pueden simularla. Para ello, dice el especialista Mario Moreno Álvarez, se solicitan pruebas reumáticas, sin embargo, “en la artrosis de rodillas, estas suelen ser normales”.
El desgaste también se confirma con exámenes radiológicos como son una radiografía simple o una resonancia magnética. Incluso se consideran cuatro factores relacionados con su origen:
- Edad: Aunque es más frecuente que aparezca entre los 40-50 años, hay excepciones. Puede surgir tan temprano como a los 20-25 años o a los 65-70 años. A mayor edad, más riesgo.
- Herencia o factor genético
- Menopausia: El cese definitivo de la menstruación la agrava o la desencadena.
- El biotipo y actividad que realiza: Es más frecuente en obesos, por la sobrecarga. Predisponen también los tacos altos, deportes bruscos como el fútbol o hacer pesas, entre otras.
Cómo solucionarlo
Según Moreno, los reumatólogos inician el tratamiento con analgésicos (acetaminofén) a demanda, educación del paciente y con cuidados articulares que consisten en no sobrecargar la articulación. Por ejemplo: si el afectado tiene sobrepeso, debe bajarlo; o si juega voleibol, que es un deporte de carga para las rodillas, tiene que cambiar de deporte. También sugiere un adecuado plan de ejercicios terapéuticos y el consumo de vitaminas que pueden ayudar como la glucosamina y el calcio más vitamina D, pero no servirán si no hay los cuidados adecuados. Asimismo se emplean los antiinflamatorios que pueden usarse en caso de existir un derrame articular (líquido sinovial en la rodilla), pero siempre por periodos cortos.
Esteroides o ácido hialurónico
“Cuando algunos pacientes no toleran los analgésicos o antiinflamatorios o presentan derrame sinovial importante, las infiltraciones con ácido hialurónico son una buena opción”, dice Moreno.
El traumatólogo Juan Carlos Ordóñez refiere que el ácido hialurónico es como la sangre de la rodilla. Mantiene las células vivas, amortigua y desinflama. Es obtenido mediante fermentación de bacterias en laboratorios de biología molecular y se inyecta en la articulación semanalmente dependiendo de cada caso, pero en general son cinco semanas y luego una mensual hasta conseguir alivio completo de los síntomas.
Además se receta un coctel de medicamentos (pregobin+zaldiar+arcoxia+ácido fólico). Es una mezcla en bajas dosis que cortan el dolor del paciente con menos efectos secundarios y mejores resultados. Pero hay que seguir al pie de la letra las recomendaciones.
También es bueno aplicar hielo en las rodillas, dormir con medias y usar zapatos con cápsula de aire. El primero baja la producción de radicales libres y desinflama la articulación; el segundo, ayuda a disminuir el dolor neuropático; y en el tercero, la cápsula de aire amortigua y ayuda al dolor en el 30%.
Según Ordóñez, más del 90% de los pacientes consiguen alivio significativo, no necesitan operarse y los resultados se ven desde el momento de la primera aplicación del ácido hialurónico.
Grado de lesión
El traumatólogo Galo Gómez Schwass dice que la artrosis de rodilla debe operarse cuando la lesión es de grado 3 o 4 que limite sus movimientos y provoque mucho dolor, ya que la degeneración del cartílago articular causa roce directo de hueso contra hueso.
Pero si es grado 1 y 2, en el cual se encuentra disminuido el cartílago y está en proceso de desgaste, se puede realizar una artroscopia en la que se hace un cepillado articular o se infiltra ácido hialurónico, que funciona como un lubricante y permite a la articulación la movilización sin dolor. También se puede colocar ozono, que desinflama y estimula para mejorar el cartílago.
Gómez dice que la prótesis es el último recurso y su complicación ya no es un mito, todo depende de la habilidad del cirujano. Tienen una vida media de diez años y las de última tecnología se colocan asistidas con un navegador que permite la ubicación exacta de la misma. La cirugía se realiza con anestesia peridural o general, dependiendo de la valoración del paciente.
Medicina natural
Leonardo López, especialista en medicina natural, indica varias opciones de tratamiento contra la artrosis de rodilla:
- Tomar omega 3
- Linaza: el aceite promueve la formación de prostaglandinas desinflamantes.
- No comer papa, pimiento, tomate, berenjena, porque incrementan los niveles de dolor.
- Investigar si no existen alergias de tipo alimenticio que causen el proceso degenerativo.
- Aumentar el consumo de fibra dietética y agua: muchos procesos degenerativos pueden ser el resultado de una sobrecarga tóxica relacionada con la falta de fluidos que ayuden a la eliminación. De igual forma, una deshidratación crónica lastima las articulaciones al disminuir su elasticidad.
- Evitar el consumo de grasas saturadas y frituras, porque son generadoras de radicales libres que atacan el tejido conectivo y la estructura del cartílago.
- Existen plantas con alta capacidad desinflamante: calaguala, canchalagua, garra del diablo.
- Se pueden aplicar campos electromagnéticos a nivel de rodilla, al igual que técnicas de láser o terapias de rehabilitación física que incluyen el Su Yok, la digitopuntura o la reflexología.