Hoy se enciende el primer cirio de la corona de Adviento, actividad tradicional en esta fecha.
Este año, Amparo Camargo decidió cambiar la corona de Adviento que había improvisado la última vez por una nueva y más grande.
Esta pieza representa para su familia una fase de preparación para la Navidad y es para ella una oportunidad única para reunir a sus cinco hijos, nueve nietos y sus compañeras de oración, en la pequeña casa que ocupa en la cdla. Martha de Roldós, en el norte de la ciudad.
Hoy se enciende el primer cirio de la corona de Adviento, con lo que empieza la etapa de preparación para la Navidad. Cada domingo hasta el 21 de diciembre se encenderá otro.
Este elemento de la tradición navideña “no es una costumbre latina”, afirma el sacerdote Luis Martínez de Velasco, miembro de la prelatura del Opus Dei.
Él explica que esta tradición fue traída de Europa central, donde las familias se reunían en oración alrededor de una corona con velas. “Ya lo de los colores y sus significados es un producto moderno”, dice, pues actualmente las velas que se colocan en las coronas son moradas, rojas, rosadas y blancas.
Este rito que –según Martínez– pudo haber comenzado en el siglo XV, es para Amparo un momento de recogimiento y oración desde hace 18 años.
Su casa aún no tiene el pesebre y no luce engalanada con adornos navideños, porque para ella el trabajo comienza hoy desde el momento en que enciende el primer cirio.
Amparo recuerda que la tradición en su familia comenzó cuando ella trabajaba en la casa parroquial de la iglesia Los Santos Joaquín y Ana, ubicada en la cdla. Martha de Roldós.
“Un día vi que el padre estaba adornando una corona y me gustó lo que dijo que significaba”, recuerda. Su primer intento por decorar una no tuvo como resultado una corona tradicional. “No me había dado cuenta de que se ponían cuatro velas y yo solo le puse una en la mitad”, dice mientras ríe.
Amparo es una católica ferviente, ella con sus amigas de la ciudadela y otros conocidos formaron hace once años el grupo de oración San Gabriel Arcángel, Nueva Evangelización.
“Para esta Navidad el tiempo de preparación ha sido más extenso”, comenta, pues hace unos meses viajó con sus compañeras de grupo a Jerusalén para conocer Tierra Santa.
“Recorrimos el camino del Calvario y conocimos el lugar donde nació Jesús”, dice mientras enseña la gran cantidad de fotos que tiene del viaje.
“Llegamos renovados”, afirma. Con ella coinciden sus amigas Mercedes Salazar y María Elena de Cevallos, quienes comparten su entusiasmo con el inicio del Adviento.
“Nosotras vemos este tiempo como una preparación espiritual”, dice Mercedes.
La luz de los cuatro cirios que se encienden el domingo antes de Navidad es el principal símbolo de lo que representa el ritual, destaca el sacerdote Marcos Paredes, de la orden de los salesianos.
Para él, este proceso se resume con las palabras de San Agustín: “Cristo es el camino a la luz, la verdad y la vida”, pues encender la llama “es llamar a Jesús a nuestras vidas”.
Amparo coincide con el religioso y comenta que la devoción a Dios la ha ayudado a sobrellevar momentos como la separación de su esposo hace más de 25 años. Además de darle fuerza para mantener un hogar estable para sus hijos.
“Una familia que reza unida se mantiene unida y qué mejor momento que el tiempo antes de la Navidad”, reflexiona.
Detalles
Significado
La palabra Adviento nace del latín Adventus Redemptoris, que significa “Venida del Redentor”.
Sobre la corona
La forma circular de la corona representa que el amor de Dios es eterno.
Velas
Actualmente, para adornar la corona de Adviento se utilizan cuatro cirios de diferente color. Sin embargo, el sacerdote Luis Martínez de Velasco dice que la tradición comenzó encendiendo velas blancas o amarillas.
Lecturas
Hoy se debe leer: Isaías 2,1-15; 121, Salmos 1-2. 4-5-6-7-8-9; Romanos 13, 11-14a.