Un grupo de 80 ballenas varadas en una playa remota del sur de Australia murieron aplastadas contra las rocas antes de que los rescatistas pudieran alcanzarlas.
Autoridades del servicio de Parques y Fauna Silvestre del estado de Tasmania se apresuraron el domingo en vehículos de doble tracción hacia la lejana playa de Cabo Sandy, donde el grupo de ballenas piloto de aleta larga (también conocidas como calderón común) había sido observado desde el aire un día antes.
Un helicóptero que llegó ahí el sábado en la noche encontró una decena de las ballenas heridas pero aún con vida. Sin embargo, para cuando el grupo de rescate arribó por tierra todos los animales habían muerto, dijo Warwick Brennan, vocero de la dependencia.
La costa está llena de arrecifes y rocas filosas por lo que es mucho más peligrosa para las ballenas varadas, a diferencia de las playas de arena, dijo Rosemary Gales, otra integrante del servicio de parques y fauna.
Los animales mueren más rápido debido a las lesiones que sufren al quedar varados en rocas y por el oleaje, en comparación a cuando arriban en playas de arena, dijo Gales.
Unas 15 ballenas que parecían ser parte del mismo grupo comenzaron a nadar de vuelta al mar luego de que los últimos animales varados murieran. Algunas trataron de acercarse a las ballenas en las rocas, posiblemente como una respuesta a los llamados desesperados de sus compañeras, dijo Brennan.
El descubrimiento ocurrió a una semana de que un grupo de rescatistas salvara a 11 ballenas piloto entre un grupo de más de 60 que quedaron varadas en la playa al noroeste de la isla de Tasmania.
Las ballenas varadas no son inusuales en Tasmania, por donde pasan los cetáceos en sus rutas migratorias desde y hacia los mares de la Antártida. Se desconoce la razón por la que estos animales marinos quedan varados.