En Guayaquil hay dos denuncias, pero en Quito se formó una comisión de perjudicados.
Unos 8.000 clientes, la mayoría de ellos colombianos, habría tenido en el Ecuador la captadora DMG, cuyo presidente, David Murcia Guzmán, ahora se encuentra detenido en Colombia acusado de lavado de dinero del narcotráfico.
Esta empresa, que habría tenido unos tres millones de depositantes en Colombia, aparecía en el país con las firmas MarPublish DMG Marketing S.A., DMG Business S.A. y DMG Comp. Comercializadora S.A.
A sus clientes, que entregaban entre $ 100 y $ 50 mil, les proporcionaba tarjetas prepago que, por cada consumo, otorgaban puntos, y además al cabo de seis meses obtenían intereses hasta del 150%.
DMG, la captadora de dinero que debe la sigla de su firma comercial a Diego Murcia Guzmán, un hombre de 28 años que antes de crearla había sido ayudante de cámaras de la televisión colombiana, no era nueva en el Ecuador cuando se descubrió la estafa que ha afectado a unos 3 millones de personas.
Reportes de prensa, comunicaciones internacionales y lo que esta semana consta en los sitios de internet en los que se promocionaba indican que llegó al país el 2 de agosto del 2007, aunque antes, a través de DMG Fashion, ya se daba a conocer en desfiles de modas. Su apertura fue en medio de un acto fastuoso que se efectuó en el hotel Marriott de Quito. Ahí surgió el negocio que hasta el pasado 19 de noviembre, cuando fueron allanadas las oficinas que tenía en esa ciudad, Guayaquil, Cuenca y Sucumbíos, habría afectado a unos 8.000 ciudadanos en Ecuador.
Es lo que determinan los contratos de la empresa hallados por investigadores de la Policía y del Ministerio Fiscal que siguen el tema, quienes no pueden divulgar datos específicos, porque el caso está en indagación en Guayaquil, Sucumbíos y Cuenca; e instrucción fiscal en Quito, donde están detenidos Xavier Vásquez Leiva, Mario Jarrín Erazo, Byron Cazar Guevara, Marcelo Garib Xandre y Lupe Navarro Cárdenas, los nexos de la empresa en el país.
Miles de esos contratos están alborotados en las oficinas donde funcionaba la captadora en Quito, donde constan las bases de datos de clientes del país. Los documentos indican que quien entregaba dinero a la compañía se suscribía a MarpublishDMG Marketing S.A. como “promotor de publicidad personalizada” y adquiría varias obligaciones para con la empresa.
Debía “publicitar adecuadamente los productos y/o servicios de DMG a través de folletos, boletines, plegables, banderines, camisetas, gorras, cintas audiovisuales y demás material impreso”. Además, el suscriptor del contrato debía presentar una lista de mínimo tres personas referidas al momento de la firma del convenio y otro mínimo de 20 más, “que no debían pertenecer a su núcleo familiar (...), dentro de un plazo máximo de 20 días”. Los ciudadanos que integraban estas nóminas eran considerados “reales clientes potenciales”.
Otra obligación era “mantener la absoluta confidencialidad y no usufructuar con la información verbal y/o escrita que le suministre el Comitente (la empresa) en el desarrollo de este contrato”; así como no prestar el mismo servicio a otra compañía de igual naturaleza.
A cambio de este servicio, el contribuyente recibía una de las dos tarjetas electrónicas que distribuía la empresa, las que se llamaban Prodigy Card y Global Marketing y tenían un costo de $ 4, que asumía el interesado.
Estas tarjetas registraban el monto que el portador había entregado a la empresa. “Eran cantidades que iban de $ 100 a $ 50 mil”, refiere José Cuéllar, investigador de la Unidad de Delitos Financieros del Ministerio Fiscal del Guayas, además del interés que iba reuniendo el cliente por compras. En el contrato, a esa ganancia se la consideraba comisión por la labor “publicitaria” de cada afiliado.
Ese interés se lo iba contabilizando a través de un sistema de acumulación de puntos, los que podían ser canjeados por bienes y servicios que ofrecía la misma empresa a través de las firmas DMG Business S.A.
Las investigaciones en Quito, Cuenca, Pichincha y Sucumbíos aún no determinan a qué bienes y servicios se refieren los contratos; sin embargo, en Guayaquil se hallaron folletos de la ComercializadoraCOMP S.A., a la que los clientes podían comprar ingresando a www.tiendavirtual.com.ec, ahora bloqueada, tal como www.dmg.com.ec. También había unos libretines con información de la firma DMG productos naturales.
Aún no se ha determinado el número de depositantes. En Quito se ha conformado una comisión, asesorada por abogados locales y colombianos, para recuperar los dineros. “Por las versiones de ex empleados, que percibían entre $ 300 y $ 400 mensuales de salario como impulsadores de DMG, se puede determinar que en Guayaquil había al menos 100 depositantes”, dice un agente.
Además comenta que después del allanamiento de la oficina que DMG tenía en Urdesa (calles Víctor Emilio Estrada y Todos los Santos), han aparecido solo dos denunciantes: un hombre que hace tres meses vendió una propiedad y, con la promesa de recibir el 150% de intereses en seis meses, depositó $ 5.000 en DMG. Además está el caso de una familia, aparentemente de migrantes, que les habría entregado $ 54.000 a los captadores colombianos.
En Sucumbíos, en cambio, no hay denuncias ni registros que permitan determinar el número de involucrados con DMG, que construía un centro comercial en un área de 7 hectáreas, al noroccidente de Quito, como el que existía en Bogotá, adonde cada fin de semana iban unas 300 personas para cerrar negocios con la próspera DMG.
Empresas y Marcas vinculadas
Sedes
En Colombia daba servicio con el Grupo DMG S.A., D.M.G. Grupo Holding S.A., Global Marketing Colombia S.A., DMG Publicidad y Mercadeo, y Colombia S.A., Bionat Labs S.A.; en Panamá funcionaba a través del Grupo DMG Inversiones Inteligentes S.A., Grupo DMG Intelligent Cards Corp.; en Ecuador trabajaba con MarPublish DMG Marketing S.A., DMG Business S.A., DMG Comp. Comercializadora S.A.
Asociaciones
Las investigaciones determinan que DMG tenía nexos con El Gran Trigal (supermercado), Farmasentry (farmacia), Productos Naturales DMG, DMG Construcciones, The Humor Channel, Factory Models, DMG Fashion, DMG Diseño y Arquitectura, The Body Channel, DMG Constructores, DMG Comercializadora Virtual, Hosset Lifestyle, Inmunovida, Studio Pilates, Pabón Castro y Asociados.
Opinión
José Cuéllar
FISCAL DEL GUAYAS
“En Guayaquil solo se han recibido dos denuncias de personas que entregaron dinero a la captadora DMG. En ambos casos tenían nexos con Colombia, aunque los depositantes eran ecuatorianos”.