El espíritu crístico en mí es mi fuente de paz y energía siempre en renovación.
Esperanza
En preparación para la celebración del nacimiento de Jesús, estoy receptivo a una mayor conciencia del Cristo en mí.
Con una comprensión de que la presencia crística es mi naturaleza divina, me lleno de esperanza. Espero el bien porque sé que la presencia crística me bendice constantemente.
Mi esperanza emana de la luz de Dios siempre presente en mí. A medida que surge una necesidad o se me hacen exigencias de mi tiempo y recursos en esta temporada festiva, afirmo: El espíritu crístico en mí es mi fuente de paz y energía siempre en renovación. Con esta mayor conciencia de la presencia crística, me lleno de esperanza.
–Isaías 9:2
“El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; a los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos”.