El presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció este sábado que viajará la próxima semana a Irán para abrir un nuevo mercado a su oferta exportable de productos agrícolas y consolidar la cooperación en el sector petrolero y energético.
La visita de Correa a Irán, a partir del 3 de diciembre, forma parte de la nueva política exterior ecuatoriana que busca abrir nuevos mercados y disminuir la dependencia comercial de sus socios tradicionales como Estados Unidos, Europa y Japón.
"Vamos a esa visita de Estado para sacar el máximo provecho para nuestra gente y lo que se va a firmar se va a cumplir. Nadie va a impedir que Ecuador busque sus propios intereses con un país que no nos ha hecho nada y sólo nos ha mostrado amistad", dijo Correa en su cadena radial semanal.
El objetivo de Ecuador es buscar inversión de Irán para mejorar sus sectores refinador, petrolero e hidroeléctrico, considerados como clave por el mandatario ecuatoriano para sustentar el desarrollo económico de la empobrecida nación.
Asimismo, buscará consolidar un intercambio comercial que implique la venta de flores, camarón y banano ecuatorianos al mercado iraní, productos que antes los colocaba en su mayor parte en Estados Unidos.
"Yo no voy a dejar de acercarme a Irán porque lo tienen en la lista negra. No vamos a aceptar la doble moral internacional", dijo Correa, adelantándose a las críticas que podrían despertar su visita oficial a ese país.
Ambas naciones, miembros de la OPEP, no han tenido lazos diplomáticos en el pasado.
Irán, que se encuentra en una disputa con naciones de Occidente y especialmente con Estados Unidos debido a su polémico programa nuclear, ha intentado expandir su ayuda en Sudamérica, donde ha coqueteado con Bolivia y Venezuela, con cuyos Gobiernos se identifica el mandatario ecuatoriano.
La semana pasada, Ecuador inició diálogos con Rusia para un acuerdo comercial integral, que incluirá cooperación en materia energética, incluyendo desarrollo de energía nuclear.