- NOV. 29, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
Los retratos genéticos digitalizados en forma de secuencia de ADN, de huellas
digitales o de labios son lo último en arte moderno, y se han convertido en el
regalo de moda, una obra única, concebida como arte personalizado.
Los
creadores de este nuevo concepto de "arte genético" son dos jóvenes empresarios
canadienses, el diseñador gráfico Adrian Salamunovic, de origen boliviano, y el
experto en genética molecular, Nazim Ahmed, quienes a mediados de 2005 fundaron
DNA 11 en su Iowa natal.
"Nazam vendía las máquinas para hacer imágenes
científicas de ADN, y mirando algunas fotos en un catálogo, me parecieron arte
moderno. Quise tener una imagen de mi ADN, así que le di una muestra de saliva,
la mandamos a un laboratorio y el resultado fue sorprendente", explicó este
sábado Salamunovic.
Desde entonces, DNA 11 ha vendido más de cinco
mil retratos genéticos, que distribuye en 50 países, señaló.